Especialista advierte sobre detección de cáncer de piel en adultos jóvenes en México
El cáncer de piel continúa representando un problema relevante de salud y algunos casos están siendo identificados en personas más jóvenes, señaló el dermatólogo Jorge Ocampo, quien indicó que actualmente se atienden pacientes de entre 30 y 40 años con este padecimiento.
Durante la sección Tu Médico en Telediario, el especialista explicó que el cáncer de piel se encuentra entre los tipos de cáncer con mayor incidencia a nivel mundial y que en México figura entre los padecimientos oncológicos de mayor presencia.
Tres tipos principales
Ocampo detalló que existen tres tipos principales de cáncer de piel: el carcinoma basocelular, que es el más frecuente y generalmente presenta menor agresividad; el carcinoma espinocelular, cuyo comportamiento puede ser de mayor riesgo; y el melanoma, considerado el tipo más agresivo debido a su capacidad de extenderse a otras partes del organismo.
El carcinoma basocelular suele diagnosticarse con mayor frecuencia en personas de 60 o 70 años. Sin embargo, el especialista señaló que se han observado casos en edades más tempranas, situación que relacionó principalmente con una exposición prolongada a la radiación ultravioleta.
Exposición al sol, un factor de riesgo
El dermatólogo explicó que realizar actividades deportivas o recreativas al aire libre durante los periodos de mayor radiación solar puede incrementar el daño acumulativo en la piel.
Como medida preventiva, recomendó realizar actividades físicas al aire libre durante las primeras horas de la mañana, aproximadamente entre las 6:00 y 8:00 horas, o después de las 18:00 horas, cuando la intensidad de la radiación suele disminuir.
También señaló que las personas con piel clara presentan una mayor susceptibilidad a los efectos de la radiación ultravioleta, aunque aclaró que el cáncer de piel puede presentarse en cualquier persona.
Medidas para reducir riesgos
Entre las principales recomendaciones se encuentran utilizar protector solar, vestir ropa que ayude a cubrir la piel y evitar exposiciones prolongadas al sol, especialmente durante las horas de mayor radiación.
El especialista destacó que los avances en diagnóstico y tratamiento han permitido mejorar la atención de los pacientes. En este contexto, la detección temprana continúa siendo un elemento importante para identificar lesiones sospechosas y reducir el riesgo de complicaciones.
Ante cualquier cambio persistente en la piel, la aparición de una lesión que no cicatriza o modificaciones en lunares, se recomienda acudir con un profesional de la salud para una valoración adecuada.

