Francia endurece medidas contra la moda ultrarrápida y aplica nuevas penalizaciones a plataformas como Shein y Temu
El Gobierno de Francia comenzó a aplicar nuevas medidas para reducir el impacto ambiental de la llamada moda ultrarrápida, con penalizaciones económicas que afectarán a plataformas como Shein y Temu por determinadas prendas comercializadas en el país.
A partir del 1 de septiembre de 2026, las empresas alcanzadas por la normativa deberán pagar hasta 9 euros por cada pantalón vaquero que no cumpla con los criterios ambientales establecidos. La medida forma parte de una legislación aprobada por el Parlamento francés a finales de junio.
El Ministerio de Transición Ecológica publicó las reglas para aplicar estas sanciones, cuyo monto dependerá de la evaluación ambiental de cada producto. El esquema contempla incrementos progresivos y podría llegar hasta 19.50 euros por prenda en 2030, con un límite equivalente al 50 por ciento del precio del producto antes de impuestos.
Durante 2026 y 2027, las penalizaciones contempladas incluyen 0.50 euros para ciertos bóxers y pares de calcetines, 2 euros para camisetas, 9 euros para pantalones vaqueros y 12 euros para abrigos, siempre que los productos se encuentren por debajo del umbral ambiental establecido.
Las autoridades francesas justifican la medida por la necesidad de reducir los efectos ambientales asociados con un modelo de producción y consumo caracterizado por la fabricación de grandes cantidades de prendas y una rápida sustitución de productos.
El ministro delegado de Transición Ecológica, Mathieu Lefèvre, señaló que Francia busca colocarse como uno de los países pioneros en Europa en la aplicación de mecanismos para reducir el impacto de este modelo comercial.
La normativa también contempla recursos económicos para incentivar a las empresas que adopten prácticas consideradas más favorables para el medio ambiente. Sin embargo, todavía no está claro en qué medida las nuevas penalizaciones podrían trasladarse al precio final que pagan los consumidores franceses.
La legislación ha generado además diferencias comerciales con China, cuyo gobierno expresó a finales de julio su rechazo a la medida al considerar que podría resultar discriminatoria y contraria a los principios del comercio internacional.
Por ahora, las nuevas reglas se concentran en el mercado francés y su aplicación permitirá evaluar el impacto que tendrán las penalizaciones tanto en las plataformas de moda ultrarrápida como en los consumidores y en las políticas ambientales del país.

