Avanza recuperación de alumna agredida en Secundaria 4; autoridades aplican sanciones y refuerzan atención
La estudiante agredida recientemente por compañeras de la Escuela Secundaria General No. 4 Francisco I. Madero en Nuevo Laredo ya se encuentra en proceso de recuperación tras recibir atención médica, luego de la agresión física ocurrida en las afueras del plantel.
De acuerdo con información proporcionada por autoridades educativas, la menor sufrió golpes y jalones de cabello por parte de tres alumnas de tercer grado, mientras que ella cursa el segundo año.
Además de las lesiones físicas, también se reportaron daños materiales, ya que durante la agresión resultaron destruidos su teléfono celular y sus lentes.
El director del plantel, Manuel Zavala Sánchez, informó que los hechos ocurrieron el pasado lunes 15 de junio al término del turno vespertino. Señaló que, tras conocer lo sucedido, la escuela estableció contacto inmediato con las madres de la víctima y de las agresoras, logrando posteriormente una reunión entre las partes involucradas.
Como parte de los acuerdos alcanzados, las familias de las agresoras asumirán el pago de los gastos médicos, así como la reposición del celular y los lentes dañados.
En cuanto a las medidas disciplinarias, las tres estudiantes responsables fueron suspendidas y ya no acudirán al plantel. No obstante, debido a la normatividad educativa, la institución no puede retener documentos oficiales como calificaciones o certificados de terminación de estudios.
Sin embargo, se determinó negarles la carta de buena conducta, documento que suele ser solicitado como requisito para el ingreso al nivel medio superior.
Por su parte, la alumna afectada también recibirá atención psicológica como parte de su proceso de recuperación integral.
El caso ha reavivado la preocupación por los episodios de violencia escolar en la ciudad. Autoridades educativas reconocen que, pese a campañas preventivas, pláticas y talleres enfocados en el combate al acoso escolar, este tipo de incidentes continúa presentándose entre adolescentes.
Uno de los aspectos señalados por el director fue la falta de intervención inmediata de algunos presentes durante la agresión, ya que varios testigos optaron por grabar el hecho con sus teléfonos celulares en lugar de intervenir para detenerlo.
Por su parte, Joaquín Medina Ontiveros destacó que el bullying sigue siendo una problemática que debe atenderse no solo en las escuelas, sino también desde el entorno familiar y social.
“El objetivo no es únicamente castigar, sino trabajar para modificar conductas y fomentar ambientes de paz, diálogo y resolución pacífica de conflictos dentro de las escuelas”, señaló.
Las autoridades educativas reiteraron que continuarán fortaleciendo estrategias de prevención y atención para promover entornos escolares seguros y libres de violencia.

