OMS advierte desafíos para contener brote de ébola en Congo pese a avances en diagnóstico
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que la respuesta al actual brote de ébola en la República Democrática del Congo enfrenta importantes desafíos, especialmente en el rastreo de contactos, aunque reconoció que se han registrado avances en la capacidad de diagnóstico y pruebas de laboratorio.
De acuerdo con las autoridades congoleñas, desde que el brote fue declarado a mediados de mayo se han confirmado 344 casos y 60 fallecimientos asociados al virus Bundibugyo del ébola en las provincias orientales de Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur. Además, el número de casos sospechosos se redujo de 906 a 116, lo que representa un avance en la identificación de contagios.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, señaló que uno de los principales retos sigue siendo el seguimiento de personas que tuvieron contacto con pacientes infectados.
“Solo se ha dado seguimiento a cerca del 45% de los contactos identificados, cuando para controlar el brote es necesario superar el 90%”, explicó el funcionario, quien atribuyó las dificultades a factores como la inseguridad, los desplazamientos de población y la movilidad constante en la región.
Persisten obstáculos en zonas afectadas
Expertos sanitarios consideran que el virus circuló durante varias semanas antes de ser confirmado mediante pruebas de laboratorio, situación que favoreció su propagación en una de las regiones más vulnerables del continente africano.
Organizaciones humanitarias como Médicos Sin Fronteras han señalado que la magnitud real del brote aún es difícil de determinar debido a las limitaciones en las pruebas diagnósticas y al acceso restringido a algunas comunidades afectadas.
Hasta el momento, al menos cinco personas se han recuperado de la enfermedad, una señal alentadora en medio de una emergencia sanitaria que continúa bajo vigilancia internacional.
Vacuna y tratamientos aún enfrentan desafíos
Especialistas indicaron que el traslado y posible implementación de una vacuna para combatir esta variante del ébola podría tardar varios meses. Actualmente, el virus Bundibugyo no cuenta con una vacuna o tratamiento aprobado de forma específica, por lo que los esfuerzos se concentran en el aislamiento de casos, atención médica y rastreo epidemiológico.
La epidemióloga congoleña Aruna Abedi señaló que el desarrollo y aplicación de una vacuna eficaz requiere cumplir con procesos científicos rigurosos, lo que dificulta una respuesta inmediata.
Inseguridad complica la respuesta sanitaria
La situación se ve agravada por los conflictos armados que persisten en el este del Congo, donde operan grupos rebeldes como el Movimiento 23 de Marzo (M23) y las Fuerzas Democráticas Aliadas, además de una importante población desplazada por años de violencia.
Las autoridades sanitarias también enfrentan resistencia en algunas comunidades. Se han reportado ataques contra centros médicos y casos de desinformación que han llevado a ciertos habitantes a rechazar la atención o cuestionar la existencia del virus.
Mientras continúan los esfuerzos de contención, la OMS mantiene el llamado a reforzar la vigilancia epidemiológica y la cooperación internacional para evitar una mayor propagación del brote en la región y en países vecinos como Uganda, donde ya se han confirmado 15 casos y una muerte relacionada con la enfermedad.

