Investigación documenta más de 2,800 desapariciones en Gaza atribuidas a explosiones de alta temperatura

Una investigación difundida por la cadena Al Jazeera reporta que equipos de Defensa Civil en Gaza han documentado 2,842 casos de personas desaparecidas desde octubre de 2023, cuyos restos no pudieron ser recuperados tras bombardeos en distintas zonas del territorio.

De acuerdo con el informe, las autoridades locales aplican un protocolo que compara el número de ocupantes reportados en un inmueble con los cuerpos localizados tras un ataque. Cuando existe discrepancia y, tras una búsqueda exhaustiva entre los escombros, únicamente se hallan rastros biológicos mínimos, las personas son registradas como desaparecidas bajo un procedimiento interno.

Mahmoud Basal, portavoz de Defensa Civil en Gaza, explicó que el método consiste en revisar restos estructurales, fragmentos orgánicos y manchas hemáticas cuando no se localizan cuerpos completos. La cifra señalada corresponde a registros acumulados durante el conflicto.

Explicaciones técnicas

La investigación cita a especialistas que describen el funcionamiento de armamento de alto poder explosivo, incluidas bombas con compuestos que generan temperaturas extremas y ondas de presión intensas. Según los expertos consultados, algunos dispositivos pueden alcanzar temperaturas superiores a los 2,500 grados Celsius, lo que, combinado con presión y combustión prolongada, puede provocar daños severos en estructuras y cuerpos expuestos en espacios cerrados.

El doctor Munir al-Bursh, funcionario del Ministerio de Salud en Gaza, explicó que la exposición a temperaturas extremadamente altas, junto con la onda expansiva, puede causar la destrucción casi total de tejidos humanos, dificultando la recuperación de restos identificables.

La investigación también menciona modelos específicos de bombas de fabricación estadounidense que, según el reporte, han sido identificadas por fragmentos encontrados en sitios atacados. Entre ellas se citan dispositivos de gran tonelaje y bombas perforadoras utilizadas en distintos episodios del conflicto. No obstante, las autoridades estadounidenses sostienen que el suministro de armamento responde a acuerdos de cooperación y apoyo a la defensa de Israel.

Debate jurídico y político

El tema ha generado pronunciamientos en foros internacionales. Académicos y especialistas en derecho internacional han señalado que corresponde a instancias como la Corte Internacional de Justicia (CIJ) y la Corte Penal Internacional (CPI) determinar posibles responsabilidades conforme al derecho humanitario.

Por su parte, el Departamento de Estado de Estados Unidos ha defendido recientes paquetes de asistencia militar a Israel, asegurando que buscan fortalecer su capacidad defensiva y que no alteran el equilibrio regional. Paralelamente, Washington ha impulsado propuestas relacionadas con el desarme de grupos armados en Gaza como parte de iniciativas diplomáticas más amplias.

Mientras tanto, en el terreno, organizaciones locales continúan documentando víctimas y daños en infraestructura civil. Familias afectadas mantienen la búsqueda de información sobre sus seres queridos desaparecidos, en un contexto donde la magnitud de la destrucción complica las labores de identificación.

El conflicto en Gaza sigue siendo objeto de atención internacional, tanto por sus consecuencias humanitarias como por el debate jurídico y político en torno al uso de armamento de alto poder destructivo y la protección de la población civil.

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