México toma ventaja en el suministro petrolero a Cuba; caída venezolana marca nuevo escenario
México desplazó a Venezuela como el principal proveedor de petróleo de Cuba durante 2025, en un cambio que marca una nueva dinámica en el mercado energético del Caribe, según un análisis del Financial Times basado en datos de la consultora Kpler.
Durante el año pasado, México exportó en promedio 12 284 barriles de crudo por día (bpd) a Cuba, lo que representó aproximadamente 44 % de las importaciones totales de petróleo de la isla y un aumento de 56 % respecto a 2024. En contraste, las exportaciones de Venezuela a Cuba se situaron en alrededor de 9 528 bpd, equivalentes al 34 %, tras una marcada caída en comparación con niveles de 2023.
La consultora Kpler explicó que la disminución de los envíos venezolanos y el incremento de los despachos mexicanos explican este giro en el origen del crudo cubano.
Exportaciones y condiciones legales
Por su parte, Petróleos Mexicanos (Pemex) informó ante la Bolsa de Valores de Estados Unidos que, a través de su filial Gasolinas Bienestar, había enviado a Cuba hasta 17 200 bpd de crudo y 2 000 bpd de productos petrolíferos en los primeros nueve meses de 2025, con un valor estimado en alrededor de 400 millones de dólares. La empresa afirmó que dichas exportaciones se realizaron conforme a la legislación aplicable.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha defendido la legalidad de estos envíos, señalando que se ajustan al ejercicio de la soberanía energética del país y al marco jurídico vigente.
Contexto regional
Este reposicionamiento energético ocurre en un contexto de reducida producción petrolera en Venezuela y sanciones internacionales que han afectado la capacidad de ese país para mantener niveles anteriores de abastecimiento hacia Cuba. Además, otras naciones como Rusia han aportado parte del crudo importado por la isla, aunque en menor proporción.
El cambio ha generado atención no solo por sus implicaciones comerciales, sino también por su posible impacto en las relaciones comerciales y diplomáticas en la región, en particular con Estados Unidos, que sigue de cerca los flujos energéticos en el Caribe antes de importantes revisiones de acuerdos comerciales multilaterales.
En síntesis, la nueva posición de México como principal proveedor de petróleo a Cuba refleja tanto una mayor presencia energética en el Caribe como un ajuste en los flujos tradicionales de crudo que habían predominado en años anteriores.

