Colombia denuncia amenaza de “invasión” de Estados Unidos y llama a consultas a su embajador en Washington
El gobierno de Gustavo Petro respondió al anuncio del presidente Donald Trump sobre el retiro de ayuda financiera y posibles acciones unilaterales en territorio colombiano.
BOGOTÁ.— Las tensiones diplomáticas entre Colombia y Estados Unidos alcanzaron un nuevo punto crítico este lunes, luego de que el gobierno del presidente Gustavo Petro denunciara una “amenaza de invasión” por parte de Washington, tras las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien advirtió que su país podría actuar directamente contra los narcocultivos en territorio colombiano.
En respuesta, la Cancillería colombiana anunció el llamado a consultas del embajador en Washington, Daniel García Peña, quien ya se encuentra en Bogotá, mientras el gobierno analiza los pasos a seguir.
Escalada de tensiones
El conflicto diplomático se originó luego de que Trump acusara públicamente a Petro de ser un “líder narcotraficante” y anunciara el retiro de la ayuda económica que Estados Unidos entrega a Colombia para la lucha antidrogas —más de 740 millones de dólares en 2023—, además de la posible imposición de aranceles a productos colombianos.
“Colombia debería cerrar los narcocultivos de inmediato. Si no lo hace, Estados Unidos se los cerrará, y no lo hará de buena forma”, declaró Trump el domingo, lo que fue interpretado en Bogotá como una amenaza directa de intervención militar.
El ministro del Interior colombiano, Armando Benedetti, señaló que las palabras del mandatario estadounidense “constituyen una amenaza a una invasión o a una acción terrestre o militar en contra de Colombia”.
“No me imagino cómo podría Estados Unidos cerrar hectáreas de cultivos si no es invadiendo”, dijo Benedetti en entrevista con Blu Radio.
El ministro también advirtió que una posible fumigación aérea con glifosato, alternativa que se ha mencionado desde Washington, supondría igualmente un ataque a la soberanía colombiana.
Contexto regional complejo
Las tensiones se dan en un momento en que Estados Unidos ha intensificado su presión sobre el gobierno de Venezuela, aliado político de Petro. Desde agosto, buques de guerra estadounidenses permanecen desplegados en el Caribe, y el Pentágono ha confirmado ataques recientes contra embarcaciones supuestamente vinculadas al narcotráfico y al Ejército de Liberación Nacional (ELN).
Uno de esos incidentes, ocurrido el 17 de octubre, dejó tres personas muertas. Según el presidente Petro, las víctimas serían colombianos pobres, y calificó el hecho como una violación a la soberanía nacional.
El mandatario también ha hecho un llamado a fortalecer la cooperación entre las fuerzas armadas de Colombia y Venezuela, con el fin de “preservar la estabilidad regional” ante una posible escalada militar.
Llamado a la calma diplomática
Fuentes del gobierno colombiano indicaron que las consultas con el embajador buscarán “evaluar los canales de diálogo bilateral” y “replantear la cooperación en materia antidrogas” bajo nuevos parámetros de respeto mutuo.
Mientras tanto, sectores políticos de oposición en Colombia han pedido cautela y evitar “rupturas irreversibles” con Washington, principal socio comercial y aliado militar del país.
Con esta crisis, las relaciones entre Colombia y Estados Unidos, tradicionalmente sólidas durante las últimas décadas, atraviesan su momento más tenso en años recientes, marcadas por diferencias ideológicas y visiones opuestas sobre la política antidrogas y la seguridad regional.

