Erupción del volcán Etna sorprende a montañistas; autoridades reportan sin lesionados
Una nueva erupción del volcán Etna, ubicada en la isla de Sicilia, Italia, sorprendió a un grupo de alpinistas la mañana del lunes 2 de junio. El evento, registrado alrededor de las 11:24 hora local, provocó la expulsión de cenizas, gases y un flujo piroclástico que se desplazó aproximadamente dos kilómetros hasta el Valle del Leone, una zona natural de contención. Las autoridades italianas han confirmado que no hubo personas lesionadas.
El episodio fue catalogado como inusual por el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV) debido a la intensidad y velocidad con la que ocurrió. De acuerdo con la institución, el fenómeno fue desencadenado por la mezcla de magma y nieve, lo que provocó un rápido desplazamiento del flujo volcánico.
Durante la erupción, varios excursionistas —entre turistas y guías— se encontraban en las cercanías del cráter. Un video difundido en redes sociales muestra a más de 20 personas descendiendo apresuradamente por las laderas del volcán mientras una densa nube de ceniza se aproxima. Todos contaban con equipo adecuado para montaña, incluyendo cascos y mochilas.
Actividad reciente del Etna
Esta erupción representa el 14.º evento registrado desde marzo de este año, lo que subraya el periodo de alta actividad del volcán. Según Marco Viccaro, presidente de la Asociación Nacional de Vulcanología de Italia, los últimos flujos piroclásticos de relevancia en el Etna ocurrieron en 2022, 2021, 2020 y 2014.
El Etna, con una altitud aproximada de 3,350 metros sobre el nivel del mar, es uno de los volcanes más activos del mundo. Aunque representa un riesgo natural, sus flujos de lava suelen limitarse a zonas deshabitadas. Además, aporta beneficios como tierras fértiles para la agricultura y atractivo turístico.
Medidas preventivas
Tras la erupción, se emitió una advertencia aeronáutica, aunque el aeropuerto de Catania, cercano al volcán, no tuvo que ser cerrado. Las autoridades mantienen vigilancia constante sobre la actividad volcánica, y hasta el momento no se han reportado daños materiales significativos.
Este evento es un recordatorio de la naturaleza dinámica del Etna y de la importancia de las medidas de seguridad para quienes visitan o viven en sus alrededores. La protección civil italiana continúa evaluando la situación, y se recomienda a los visitantes seguir las indicaciones oficiales.

