Polonia anuncia cierre del consulado ruso en Cracovia tras acusaciones de sabotaje
El gobierno de Polonia informó este lunes que cerrará el consulado de la Federación Rusa en Cracovia, en respuesta a lo que considera un acto de sabotaje por parte de servicios de inteligencia rusos, relacionado con un incendio de gran magnitud ocurrido en un centro comercial de Varsovia en mayo de 2024.
La decisión fue anunciada por el ministro de Asuntos Exteriores, Radoslaw Sikorski, quien señaló que existen pruebas que vinculan al incendio con una operación encubierta atribuida a agentes rusos. “Debido a las pruebas de que los servicios especiales rusos cometieron un reprobable acto de sabotaje en el centro comercial de la calle Marywilska, he decidido retirar mi consentimiento al funcionamiento del Consulado de la Federación Rusa en Cracovia”, escribió Sikorski en la red social X.
El incendio, que destruyó casi por completo el complejo comercial Marywilska 44 en Varsovia, forma parte de una serie de incidentes que Varsovia ha atribuido a interferencias extranjeras, en el marco de una relación cada vez más tensa con Moscú desde el inicio del conflicto en Ucrania en 2022.
Respuesta rusa
Desde Moscú, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, María Zajárova, calificó la medida como un paso deliberado para deteriorar las relaciones bilaterales y aseguró que Rusia responderá de manera adecuada. “Varsovia sigue destruyendo deliberadamente las relaciones, actuando en contra de los intereses de sus ciudadanos”, afirmó, según la agencia RIA.
El cierre del consulado en Cracovia se suma a decisiones anteriores en la misma línea. En octubre pasado, Polonia ya había clausurado el consulado ruso en Poznan, mientras que Rusia respondió cerrando el consulado polaco en San Petersburgo. Actualmente, Rusia mantiene representaciones diplomáticas en Gdansk y una embajada en Varsovia.
Contexto regional
El anuncio se produce en un contexto más amplio de tensiones regionales. En marzo, autoridades lituanas acusaron a la inteligencia militar rusa de estar detrás de un incendio en una tienda IKEA en Vilna, lo que ha incrementado la preocupación en Europa del Este sobre posibles operaciones encubiertas.
Hasta el momento, el gobierno ruso ha negado cualquier implicación en los incendios y sabotajes mencionados.

