Tensión en el Caribe: EE.UU. ataca nueva embarcación y refuerza presencia militar cerca de Venezuela

Washington justifica los operativos como parte de su campaña antidrogas; Caracas denuncia una agresión y eleva el conflicto ante la ONU.

La tensión entre Estados Unidos y Venezuela volvió a escalar este jueves tras un nuevo ataque estadounidense contra una embarcación en aguas del Caribe, cerca de las costas venezolanas. El operativo, dirigido por el Comando Sur, forma parte de la campaña que Washington enmarca en la lucha contra el narcotráfico, aunque Caracas lo califica como una “provocación militar”.

Fuentes oficiales citadas por medios estadounidenses confirmaron que se trata del sexto buque neutralizado desde agosto, y por primera vez se reportaron sobrevivientes. Más de 20 personas han muerto en los ataques previos, según cifras de la Administración norteamericana, que acusa a los ocupantes de tener vínculos con cárteles venezolanos dedicados al tráfico de drogas hacia Estados Unidos.

El presidente Donald Trump no anunció públicamente este último ataque, pero funcionarios del Pentágono y del Departamento de Defensa confirmaron la operación. De acuerdo con reportes de The Washington Post, Estados Unidos ha reforzado su presencia militar en la región, desplegando destructores con misiles guiados, aviones F-35, un submarino nuclear y alrededor de 6,500 soldados, además de helicópteros de combate cerca del litoral venezolano.

“El mar ya está bajo control”

En declaraciones recientes, Trump afirmó que su administración tiene “el mar bajo control” y advirtió sobre posibles “operaciones en tierra” si lo considera necesario. La afirmación se produce tras la confirmación de que el mandatario autorizó a la CIA a realizar operaciones encubiertas dentro de Venezuela, una decisión que ha generado controversia y reavivado los temores sobre un posible intento de desestabilización del Gobierno de Nicolás Maduro.

La autorización presidencial, según analistas, marca un giro hacia una política más agresiva en América Latina, recordando la participación histórica de la agencia de inteligencia estadounidense en golpes de Estado en la región durante el siglo XX.

Críticas internas en Estados Unidos

El despliegue militar y las operaciones en el Caribe han sido cuestionados por legisladores demócratas y juristas, quienes se preguntan si estas acciones se apegan al derecho internacional y a las leyes de la guerra. En respuesta, la Casa Blanca sostiene que se trata de una campaña legítima contra grupos “narcoterroristas” con vínculos en territorio venezolano.

Caracas denuncia “agresión imperial”

Desde Caracas, el presidente Nicolás Maduro calificó las acciones como una “grave amenaza a la soberanía regional” y acusó a Washington de buscar un “cambio de régimen”. “¿Hasta cuándo golpes de Estado? América Latina los repudia”, declaró el mandatario durante un acto público.

Por su parte, la vicepresidenta Delcy Rodríguez desmintió un informe del Miami Herald que aseguraba que ella habría ofrecido liderar un gobierno de transición sin Maduro. Caracas denunció la publicación como parte de una campaña de desinformación y reiteró que su política exterior “defiende la independencia y el orden constitucional”.

Venezuela acude a la ONU

En respuesta a la escalada, el gobierno venezolano presentó una queja formal ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, solicitando “medidas urgentes” para evitar un conflicto armado en el Caribe.

El clima político entre ambos países se ha vuelto cada vez más tenso. Mientras Washington afirma que sus operaciones buscan combatir el tráfico ilícito, Caracas sostiene que se trata de un pretexto para justificar una intervención militar.

Por ahora, el Caribe se ha convertido en un nuevo punto de fricción diplomática y militar entre Estados Unidos y Venezuela, con el riesgo latente de que una nueva operación incremente aún más la crisis regional.

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