Descubren fósil de pez de 15 millones de años con su última comida intacta

Un equipo de científicos en Australia ha descrito una nueva especie de pez fósil de agua dulce, de 15 millones de años de antigüedad, que aún conservaba restos de su última comida en el estómago. El hallazgo, anunciado el pasado 18 de marzo por el Museo Australiano, ofrece nueva información sobre los antiguos ecosistemas del continente.

Un fósil excepcionalmente conservado

El pez, llamado Ferruaspis brocksi, fue descubierto en McGraths Flat, un importante yacimiento de fósiles en Nueva Gales del Sur. Su nombre hace referencia al alto contenido de hierro en la roca donde fue encontrado (“Ferru” proviene del latín ferrum, que significa hierro), y al profesor Jochen J. Brocks, de la Universidad Nacional de Australia, quien ha sido clave en el estudio de fósiles en la región.

El hallazgo es significativo porque se trata del primer eperlano fósil de agua dulce (orden Osmeriformes) encontrado en Australia. Hasta ahora, los científicos no tenían evidencia concreta de cuándo estos peces llegaron al continente o cómo evolucionaron.

“El descubrimiento nos ofrece una oportunidad sin precedentes para comprender los ecosistemas del Mioceno y la evolución de los peces osmeriformes en Australia”, explicó Matthew McCurry, paleontólogo del Museo Australiano y autor principal del estudio.

Una mirada al pasado a través del estómago del pez

Uno de los aspectos más llamativos del fósil es que aún conserva su contenido estomacal, lo que permitió a los científicos analizar su dieta. Según los estudios, el Ferruaspis brocksi se alimentaba de diversos invertebrados, principalmente larvas de mosquito fantasma.

Además, el fósil revela la presencia de un parásito adherido a su cola, un mejillón de agua dulce juvenil conocido como gloquidio, que utilizaba a los peces como medio de transporte en los ríos.

Reconstrucción del color del pez

Gracias a técnicas avanzadas de microscopía, los investigadores lograron identificar diminutas estructuras productoras de color llamadas melanosomas, lo que permitió reconstruir el patrón de color del pez.

Según Michael Frese, investigador de la Universidad de Canberra y la agencia científica nacional de Australia (CSIRO), el pez tenía un dorso oscuro, un vientre claro y dos rayas laterales a lo largo de su costado.

“Es la primera vez que se usa este método para reconstruir el color de un pez extinto”, destacó Frese.

Un fósil sorprendente

El profesor Jochen J. Brocks, quien inspiró el nombre de la especie, expresó su entusiasmo por el hallazgo:

“Recolectar fósiles en McGrath Flat es como abrir un libro antiguo. Este pequeño pez es uno de los fósiles más hermosos que hay, y encontrar el primer vertebrado entre los abundantes fósiles de plantas e insectos fue una verdadera sorpresa”.

El descubrimiento de Ferruaspis brocksi representa un avance clave en la paleontología australiana, al aportar información sobre la evolución de los peces de agua dulce y el ecosistema del Mioceno en la región.

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