Urgente carrera por descubrir especies en el fondo del mar antes de que lleguen las máquinas
Las compañías mineras que buscan metales raros para producir baterías ahora apuntan a explotar sitios más profundas en los océanos.
Sin embargo, los biólogos marinos saben que las llanuras abisales son territorios prácticamente inexplorados. Advierten que ahí podría haber incontables especies que habitan en total oscuridad y que todavía no han hecho contacto con los seres humanos. Cualquier maquinaria instalada podría causar un daño irreparable a su ecosistema. Para evitarlo, los científicos necesitan mapear urgentemente la diversidad de las profundidades del mar.
Los esfuerzos por encontrar la mayor cantidad de especies en el fondo del mar ya están dando resultados. En el océano Pacífico, entre México y Hawái, el buque de investigación James Cook encontró cinco especies nunca antes vistas por el ser humano en solo 45 días. El equipo de investigadores de la Universidad de Gotemburgo, Suecia, y el instituto NORCE exploró la región de las llanuras abisales, ubicada a una profundidad de entre 5,000 y 3,000 metros.
En palabras de Thomas Dahlgren, uno de los investigadores principales del proyecto, fue una proeza de descubrimiento similar a cómo los naturalistas se enfrentaron a un nuevo mundo en el siglo XVIII. Sin embargo, esta vez utilizaron drones ultrarresistentes marinos y cámaras de alta definición para explorar el ecosistema del fondo del mar.
En las llanuras abisales no hay luz y apenas hay comida. No es un territorio dominado por peces o algas. Aun así, la vida se las ha arreglado para emerger como organismos simples que se alimentan de desechos orgánicos mediante mecanismos de filtración. Durante la expedición del buque científico se identificaron nuevas especies de esponjas y pepinos de mar.


Las fotos tomadas por un vehículo remoto muestran pepinos de mar totalmente transparentes y con cola, esponjas de mar en forma de copa, crustáceos alargados similares a gusanos, estrellas de mar, anémonas y una llamativa forma de pepino de mar rosado apodado ‘cerdo marino Barbie’. Este último se mueve como si tuviera pies, con dedos inflamados.
“La falta de alimentos hace que los individuos vivan muy separados, pero la riqueza de especies en la zona es sorprendentemente alta. Vemos muchas adaptaciones especializadas interesantes entre los animales de estas zonas”, afirmó Dahlgren en el reporte de la Universidad de Gotemburgo.
Tal como habían previsto los biólogos marinos, las profundidades del océano están repletas de vida aún por descubrir. Los científicos concluyen que los gobiernos deben considerar los ecosistemas de las zonas oscuras antes de otorgar concesiones para la explotación mineral. Afirman que es imperativo seguir mapeando la diversidad, ya que una evaluación de impacto correcta es necesaria antes de iniciar cualquier proyecto minero.
“Para proteger las especies que habitan aquí, necesitamos conocer más sobre este entorno. Actualmente, el 30% de estas áreas marinas está protegido, pero debemos determinar si esto es suficiente para garantizar que estas especies no estén en peligro de extinción”, concluye Dahlgren.
Los esfuerzos para proteger la vida marina parecen estar en la dirección correcta. En junio de 2023, la Organización de las Naciones Unidas oficializó el Tratado Global de los Océanos, estableciendo áreas marinas protegidas en alta mar para preservar la biodiversidad en lugares donde no existían leyes. Este hito se considera el primer marco legal en la historia para proteger a las especies fuera de las jurisdicciones nacionales, abarcando el 60% de los océanos en todo el mundo.
Fuente: Wired en Español

