Gobierno de Australia autoriza la matanza aérea de miles de caballos salvajes
Las autoridades australianas iniciaron la semana pasada, después de dos décadas, un programa para sacrificar mediante disparos de francotiradores montados en helicópteros a miles de caballos salvajes para proteger el frágil ecosistema del parque nacional Kosciuszko, una medida que ha resultado polémica.
El Servicio Nacional de Parques y Vida Salvaje del estado de Nueva Gales del Sur, cuya capital es Sídney, ha indicado en su portal de internet el cierre parcial de Kosciuszko, que ocupa unos 6.900 kilómetros cuadrados, “para realizar operaciones de disparos aéreos” hasta el 4 de octubre, durante el otoño y el invierno austral.
“La matanza de animales no es una decisión fácil, y no es una decisión que nadie quiera tomar, pero es absolutamente necesaria en el caso del Parque Nacional de Kosciuszko”, ha explicado en un comunicado la diputada del partido Verde en el parlamento estatal de Nueva Gales del Sur, Sue Higginson.
La también portavoz de medio ambiente de los Verdes ha explicado que sobrevoló Kosciuszko para investigar este programa de matanza aérea y notó que “el número de caballos y la magnitud de los daños eran devastadores”.




