Recuerdan legado de la antigua alberca municipal en Nuevo Laredo
A 96 años de su inauguración, la antigua alberca municipal de Nuevo Laredo permanece como un referente histórico en la memoria colectiva de la ciudad, al haber sido uno de los principales espacios de convivencia familiar durante varias décadas del siglo pasado.
El recinto fue inaugurado el 5 de mayo de 1930 en la zona norte del Parque Narciso Mendoza, en la colonia Hidalgo, como parte de las obras impulsadas por la entonces Junta Federal de Mejoras Materiales. En ese periodo, también se desarrollaban proyectos de infraestructura en el mismo sector, como la ampliación de instalaciones educativas cercanas.
Ubicada frente a la calle Victoria y la avenida América, la alberca se consolidó como un punto de recreación para las familias neolaredenses, en una época en la que este tipo de espacios públicos eran clave para la convivencia social.
Con el paso del tiempo, el lugar dejó de operar y eventualmente fue demolido, por lo que actualmente no existen vestigios físicos de la estructura. Su historia, sin embargo, se mantiene viva a través de fotografías y relatos que dan cuenta de su importancia en la vida cotidiana de generaciones anteriores.
Hoy, el sitio forma parte del entorno del parque, que continúa siendo uno de los espacios públicos más representativos de la ciudad, adaptado a las necesidades actuales pero con un legado que remite a su evolución histórica.

