Médicos de Minnesota alertan sobre impacto de operativos migratorios en la atención de salud
Profesionales de la salud en Minnesota denunciaron que la ofensiva migratoria impulsada por el gobierno del presidente Donald Trump ha generado un ambiente de temor e incertidumbre que está afectando directamente la atención médica de pacientes vulnerables en el estado.
Durante una conferencia de prensa en el Capitolio estatal, en St. Paul, médicos y personal sanitario expusieron diversos casos en los que personas han dejado de acudir a consultas, tratamientos o incluso a su trabajo por miedo a ser detenidas por autoridades migratorias. Entre los ejemplos citados se encuentra el de una mujer embarazada que no asistió a su chequeo prenatal y fue encontrada por una enfermera en su domicilio ya en trabajo de parto, así como el de un paciente con cáncer de riñón que desapareció durante su detención migratoria, sin acceso inmediato a sus medicamentos.
El doctor Roli Dwivedi, expresidente de la Academia de Médicos Familiares de Minnesota, afirmó que en casi dos décadas de ejercicio profesional no había observado un nivel similar de preocupación entre pacientes y personal médico, ni siquiera durante los momentos más críticos de la pandemia de COVID-19. Señaló que hospitales y clínicas, tradicionalmente considerados espacios seguros, ahora enfrentan un entorno de desconfianza.
La situación se intensificó luego de que el gobierno federal eliminara, hace un año, una política vigente desde 2011 que limitaba los arrestos migratorios en lugares sensibles como hospitales, escuelas e iglesias. En enero, el Departamento de Seguridad Nacional anunció el envío de 2 mil agentes federales al área de Minneapolis como parte de la llamada Operación Metro Surge, considerada por las autoridades federales como la mayor acción de este tipo hasta ahora. De acuerdo con documentos judiciales, más de 3 mil personas sin estatus migratorio regular fueron detenidas durante el operativo.
La doctora Erin Stevens, presidenta legislativa del Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos en Minnesota, advirtió que hay mujeres embarazadas que no están recibiendo atención prenatal adecuada y que se ha registrado un aumento en las solicitudes de partos en casa, incluso en casos donde no resulta una opción segura.
Además del impacto en pacientes, médicos señalaron que parte del personal hospitalario, originario de regiones como América Latina, Somalia y Myanmar, ha expresado temor de acudir a sus centros de trabajo. Este contexto ha incrementado las tensiones entre autoridades locales y federales, así como las protestas de grupos civiles en las Ciudades Gemelas.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó que abrió una investigación de derechos civiles tras una protesta ocurrida el fin de semana en una iglesia de St. Paul, donde manifestantes expresaron su rechazo a la presencia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Mientras tanto, médicos y organizaciones de salud reiteraron su llamado a proteger el acceso a la atención médica y a garantizar que los espacios de salud puedan operar sin interferencias.

