Rusia lanza su mayor ataque con drones contra Ucrania desde el inicio del conflicto
En lo que representa el mayor ataque con drones desde el inicio de la guerra en 2022, Rusia lanzó 273 aeronaves no tripuladas contra múltiples ciudades ucranianas durante la madrugada del domingo, según informó la Fuerza Aérea de Ucrania. La ofensiva superó el récord anterior establecido en febrero y dejó al menos una víctima mortal, además de daños significativos a la infraestructura residencial.
El ataque ocurre en un momento de alta tensión diplomática, justo antes de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo ruso, Vladimir Putin, sostengan una conversación sobre un posible alto el fuego. Mientras tanto, el servicio de inteligencia ucraniano advirtió que Moscú podría lanzar un misil balístico intercontinental como medida de presión hacia Occidente, aunque esta información no ha sido confirmada por el Kremlin.
Un contexto diplomático delicado
El presidente ucraniano Volodimir Zelenski, quien intenta fortalecer la relación con Washington tras una complicada visita a la Casa Blanca, se reunió en Roma con el vicepresidente de EE.UU., JD Vance, y el secretario de Estado, Marco Rubio. El encuentro se llevó a cabo durante los actos de toma de posesión del nuevo papa León XIV, y fue calificado por Zelenski como “positivo”. Aseguró que reafirmó su disposición a participar en un proceso de diálogo real, subrayando la necesidad de un alto el fuego total e incondicional.
El viernes pasado, representantes de Ucrania y Rusia celebraron su primer encuentro cara a cara en más de tres años, bajo el impulso de la administración Trump. Aunque se logró un acuerdo para intercambiar 1.000 prisioneros por parte, no se llegó a consensos en torno a un cese de hostilidades.
Posiciones encontradas
Ucrania ha expresado disposición para aceptar un alto el fuego inmediato de al menos 30 días, sin condiciones previas. En cambio, Rusia plantea exigencias como la suspensión del suministro de armas a Kyiv, el reconocimiento de su control sobre ciertos territorios y la adopción de un estatus de neutralidad por parte de Ucrania, propuestas que Kiev considera inaceptables.
“La aceptación de estas condiciones dejaría al país indefenso frente a futuras agresiones”, señalaron autoridades ucranianas.
Llamados a sanciones y presión internacional
El sábado, un ataque con drones en la región de Sumy dejó nueve civiles muertos al impactar contra un autobús, un hecho que el gobierno ucraniano calificó de “deliberado”. Ante esto, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, aseguró que el Congreso evalúa nuevas sanciones contra Moscú. Aunque se ha dado margen a la diplomacia, advirtió que Washington es claro sobre las consecuencias de un eventual estancamiento.
Por su parte, líderes de Alemania, Francia, Reino Unido y Polonia han manifestado su respaldo a Ucrania y han advertido que, si no se alcanza una tregua significativa, se impulsarán nuevas medidas de presión internacional.
Una crisis sin solución inmediata
El ataque masivo con drones, combinado con las complejidades diplomáticas y las condiciones divergentes de las partes involucradas, reflejan la fragilidad del momento actual. Aunque hay señales de apertura al diálogo, el camino hacia una resolución estable del conflicto aún parece incierto.
La comunidad internacional observa con atención las próximas conversaciones entre Estados Unidos y Rusia, que podrían definir el rumbo de los esfuerzos de paz en el corto plazo.

