Infraestructura verde gana terreno: impulsan “ciudades esponja” ante riesgo de inundaciones

Frente al aumento de inundaciones derivadas del cambio climático, diversos países de América Latina han comenzado a adoptar el modelo de “ciudades esponja”, una estrategia urbana que busca gestionar el agua de lluvia de manera sostenible y reducir riesgos para la población.

Este enfoque, desarrollado inicialmente en China, propone que las ciudades dejen de expulsar el agua pluvial y, en su lugar, la absorban mediante infraestructura diseñada para captarla, filtrarla y reutilizarla. El objetivo es disminuir los daños ocasionados por tormentas intensas, al tiempo que se aprovecha el recurso hídrico.

De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, más de 166 millones de personas en la región aún carecen de acceso a servicios de agua seguros, lo que agrava los efectos de fenómenos climáticos extremos. A ello se suma el crecimiento urbano desordenado, que ha llevado a la ocupación de zonas vulnerables como riberas y laderas.

Organizaciones como la Cruz Roja Colombiana advierten que esta combinación ha convertido a las inundaciones en un problema estructural que impacta la infraestructura, la vivienda y la calidad de vida en las ciudades.

En respuesta, varios países latinoamericanos han comenzado a implementar proyectos piloto. En México destaca el Parque Hídrico La Quebradora, ubicado en la Ciudad de México, donde se busca captar y canalizar el agua de lluvia para su aprovechamiento. Iniciativas similares se desarrollan en Brasil, Ecuador y Colombia.

En el caso colombiano, proyectos en zonas como San Cristóbal, en Bogotá, han mostrado avances en la reducción de riesgos mediante soluciones basadas en la naturaleza. La secretaria de Hábitat de la ciudad, Vanessa Velasco, destacó que este tipo de intervenciones fortalecen la resiliencia urbana sin necesidad de desplazar comunidades.

Especialistas coinciden en que este modelo no solo contribuye a prevenir desastres, sino que también promueve un uso más eficiente del agua y fomenta ciudades más sostenibles. A medida que los efectos del cambio climático se intensifican, las “ciudades esponja” se perfilan como una alternativa clave para enfrentar los desafíos ambientales en la región.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *