Identifican estructura geológica que estabiliza al supervolcán de Yellowstone
Investigadores de varias universidades estadounidenses han logrado identificar con precisión una estructura de magma que se encuentra bajo la caldera del supervolcán de Yellowstone, lo que podría explicar por qué este sistema volcánico, uno de los más vigilados del mundo, permanece en calma.
El estudio, publicado en la revista Nature, revela la existencia de una capa porosa de magma a unos 3.8 kilómetros de profundidad, en la zona noreste de la caldera. Esta formación, compuesta por una mezcla de roca parcialmente fundida, gases y cristales minerales, actuaría como una especie de “tapa” natural que permite liberar presión de manera controlada, evitando una acumulación crítica que podría desencadenar una erupción.
Tecnología aplicada a la exploración volcánica
El hallazgo fue posible gracias a una técnica innovadora basada en ondas sísmicas, comúnmente utilizada en la exploración petrolera. Un camión especializado de 23,800 kilogramos generó vibraciones controladas que permitieron a los científicos mapear el subsuelo con alta resolución. La propagación de las ondas reveló un cambio significativo en la forma en que se desplazaban por esta capa específica, lo que indicaba una estructura con propiedades físicas distintas al resto del entorno.
“Obtuvimos una de las primeras imágenes supernítidas de la parte superior del depósito de magma bajo la caldera de Yellowstone”, explicó Chenglong Duan, autor principal del estudio. Su colega, Brandon Schmandt, añadió que observar un reflector tan potente a esa profundidad fue una señal clara de acumulación de roca fundida mezclada con gas.
Un volcán activo, pero estable
Aunque Yellowstone ha tenido tres supererupciones en los últimos 2.1 millones de años, la más reciente hace 640,000 años, no hay señales actuales de que esté cerca de una nueva erupción. El sistema sí experimenta entre 1,000 y 3,000 pequeños sismos cada año, propios de la actividad geológica del área, pero considerados normales por los expertos.
Los científicos señalan que el comportamiento de esta “tapa” volcánica también se refleja en fenómenos visibles, como las emisiones de gases magmáticos a través de las fuentes termales del parque.
El hallazgo no solo proporciona una mejor comprensión del funcionamiento interno de Yellowstone, sino que también refuerza la importancia de continuar monitoreando este tipo de sistemas complejos con tecnologías avanzadas, para garantizar una evaluación oportuna de riesgos naturales.

