Expertos monitorean inusual travesía de ballenas francas en el Golfo de México
Dos ballenas francas del Atlántico Norte, identificadas como Koala y Curlew, han sido avistadas en un recorrido poco común por el Golfo de México, un hecho que ha llamado la atención de especialistas en conservación marina.
Un trayecto inesperado
Las ballenas, ambas hembras adultas, fueron detectadas por última vez en Boynton Beach, Florida, el pasado 12 de enero. Posteriormente, su rastro se perdió hasta su reciente aparición en Perdido Pass, Alabama, una zona en la que este tipo de cetáceos rara vez es visto.
Este desplazamiento ha generado sorpresa entre los científicos, ya que las ballenas francas suelen migrar cada invierno desde Nueva Inglaterra y Nueva Escocia hasta Florida y Georgia, donde las hembras embarazadas dan a luz. Sin embargo, el viaje de Koala y Curlew ha sido distinto, pues no se trata de madres primerizas y su ruta ha sido mucho más extensa de lo habitual.
Preocupación por su seguridad
El recorrido de estas ballenas por el Golfo de México ha encendido las alertas de los expertos, ya que esta región no cuenta con los mismos programas de monitoreo y protección que existen en la costa Este de Estados Unidos. Además, el Golfo alberga una intensa actividad portuaria y de navegación, lo que incrementa el riesgo de colisiones con embarcaciones, una de las principales amenazas para esta especie en peligro crítico.
Casos anteriores, como el de la ballena francas “Boomerang” en 2004 y “Snowcone” en 2020, han demostrado los riesgos que enfrentan estos cetáceos al ingresar en aguas con menos medidas de protección. En particular, Snowcone y su cría fueron golpeadas en dos ocasiones por embarcaciones pequeñas.
Llamado a la conservación
Ante esta situación, las autoridades han solicitado a los navegantes y ciudadanos reportar cualquier avistamiento de ballenas francas en el Golfo de México a la línea de emergencia 888-979-4253. También han recordado la obligación de mantener una distancia mínima de 500 yardas entre cualquier embarcación y estos animales para evitar interferencias en su desplazamiento.
La organización Oceana ha señalado que actualmente quedan solo 370 ballenas francas del Atlántico Norte, con apenas 70 hembras reproductoras, por lo que cada ejemplar es crucial para la supervivencia de la especie.
El avistamiento de Koala y Curlew subraya la necesidad de fortalecer las estrategias de monitoreo y conservación en el Golfo de México, con el fin de garantizar la seguridad de estos cetáceos y entender mejor los cambios en sus patrones migratorios.

