Descubren misteriosas chimeneas submarinas en el mar Muerto, posibles indicadores de riesgos geológicos
Un equipo de investigadores del Centro Helmholtz de Investigación Medioambiental (UFZ) de Leipzig, Alemania, ha identificado en el fondo del mar Muerto unas impresionantes formaciones conocidas como fumadores blancos. Estas estructuras, que alcanzan más de siete metros de altura y entre dos y tres metros de diámetro, no emiten humo, sino un líquido extremadamente salado que fluye desde aguas subterráneas de alta salinidad.
Un fenómeno singular
El mar Muerto, con un contenido de sal cercano al 30 %, se caracteriza por sus propiedades únicas. En las áreas donde el agua subterránea extremadamente salada emerge, los minerales cristalizan de inmediato, formando estas columnas submarinas. Este proceso, de acuerdo con el estudio publicado en la revista Science of the Total Environment, tiene implicaciones importantes para el monitoreo geológico de la región.
Indicadores de peligro geológico
Las fumadores blancos podrían actuar como indicadores de alerta temprana de cráteres de colapso en las cercanías del mar Muerto. Estos hundimientos representan un riesgo significativo para las comunidades locales. “Estas chimeneas permiten predecir con precisión las zonas que corren el riesgo de colapsar en el futuro”, explicó Christian Siebert, hidrogeólogo del UFZ.
El fenómeno está relacionado con el progresivo hundimiento del mar Muerto, cuyo nivel desciende aproximadamente un metro al año debido a la evaporación intensiva y la falta de afluentes que lo alimenten. Este descenso también afecta el acceso a recursos hídricos subterráneos en los países vecinos, intensificando los desafíos ambientales de la región.
Exploración con tecnología avanzada
Para cartografiar con precisión estas chimeneas y predecir las áreas de riesgo, los investigadores proponen el uso de embarcaciones autónomas. Esta tecnología permitiría identificar las zonas más vulnerables y planificar estrategias de mitigación para prevenir accidentes geológicos.
El descubrimiento de estas estructuras resalta la importancia de monitorear los cambios en el mar Muerto, no solo por su valor científico, sino también para proteger a las comunidades cercanas y abordar los retos medioambientales derivados del descenso de su nivel.

