“Llegue ese día sabiendo que esto había concluido antes de empezar”: Víctima de abandono de obligaciones
Denuncia posible tráfico de influencias y revictimización de una menor tras denunciar a su padre.
Altamira, Tamaulipas.— A las afueras de la Ciudad Judicial de Altamira, Karla Longoria se manifestó para denunciar presuntas irregularidades en el proceso legal que inició su hija, de 16 años, contra su padre por el presunto abandono de obligaciones durante más de 16 años y violencia familiar de tipo psicológico.
La madre de familia señaló que el pasado 6 de febrero su hija decidió acudir ante las autoridades para denunciar la situación que, asegura, ha enfrentado durante prácticamente toda su vida. Sin embargo, al tratarse de una menor de edad, le informaron que ella debía representarla legalmente para dar seguimiento al procedimiento.
Karla Longoria explicó que, tras presentar la denuncia, fueron canalizadas a la Fiscalía Especializada en Materia de Niñas, Niños y Adolescentes (FENNAM), donde les solicitaron evaluaciones psicológicas tanto a ella como a su hija. De acuerdo con su testimonio, estas evaluaciones también arrojaron señalamientos relacionados con presunta violencia familiar psicológica.
Posteriormente, ambas fueron enviadas a un proceso de mediación, al que, según relató, el padre de sus hijos acudió en una sola ocasión y después dejó de presentarse, por lo que el procedimiento tuvo que darse por concluido.
La denunciante indicó que continuaron por la vía judicial en busca de una audiencia inicial; sin embargo, aseguró que el señalado no se presentó en las primeras tres convocatorias.
Finalmente, durante la cuarta audiencia inicial, celebrada en Altamira, el juez de control Sergio Arturo Arjona Moreno determinó no vincularlo a proceso, decisión que la denunciante considera injusta y revictimizante para su hija.
De acuerdo con su versión, el juzgador desestimó el señalamiento por abandono de obligaciones al considerar que había prescrito, mientras que, respecto a la presunta violencia familiar psicológica, cuestionó que no pudieran precisar fechas y horas de las ocasiones en que habrían ocurrido las agresiones.
“Me llama la atención que no se le pueda procurar justicia a una menor de edad que por propia voz lo pidió”, expresó la madre, quien señaló que ese día estuvieron acompañadas por representantes jurídicos del DIF y un asesor de oficio, pero consideró que no lograron obtener una respuesta favorable.
Señala presuntas influencias y pide revisar la actuación judicial.
La entrevistada manifestó que no cuenta con los recursos económicos para contratar un abogado particular y que su intención, afirmó, no es recibir un trato privilegiado, sino que el caso de su hija sea atendido con apego a la ley.
Asimismo, sostuvo que antes de la resolución había escuchado reiteradamente del padre de sus hijos que el asunto ya estaba arreglado y que su abogado tenía influencias. La mujer relacionó esos comentarios con el resultado de la audiencia, aunque estas afirmaciones corresponden a su testimonio y no constituyen, por sí mismas, hechos acreditados.
Ante esta situación, informó que ya presentó una queja ante el Tribunal de Disciplina Judicial y dirigió un llamado a la magistrada Tania Contreras y al gobernador de Tamaulipas para que se revise lo ocurrido y se investiguen las quejas que, asegura, existen contra el juez señalado.
“¿Por qué no lo han suspendido?, ¿por qué sigue impartiendo justicia?, ¿por qué sigue haciendo víctimas y revictimizando a mujeres y niñas?”, cuestionó.
La mujer insistió en que busca que se revise la actuación judicial y que se garantice el acceso a la justicia para su hija, quien actualmente tiene 16 años y cursa la preparatoria.
El caso, originado en Tampico, fue expuesto públicamente en Altamira, donde Karla Longoria pidió la intervención de las autoridades correspondientes para que su denuncia sea revisada y se esclarezcan los motivos de la resolución judicial.

