Christa Pike despierta tras intento de ejecución en Tennessee y autoridades investigan el caso
Nashville, Tennessee.— Christa Pike despertó después de permanecer varios días hospitalizada tras el intento de ejecución mediante inyección letal al que fue sometida en Tennessee, Estados Unidos. Al recuperar la conciencia, sus primeras palabras fueron preguntas como “¿Dónde estoy?” y “¿quiénes son ustedes?”, de acuerdo con declaraciones de su equipo legal.
Pike, quien cumple una condena a muerte por el asesinato de Colleen Slemmer, había recibido una dosis de pentobarbital durante el procedimiento. Posteriormente fue trasladada a un hospital, donde permaneció intubada mientras los médicos trataban de estabilizarla y atender las complicaciones derivadas del procedimiento.
Según su abogado, Randy Spivey, el lunes los médicos habían determinado que Pike presentaba muerte cerebral y contemplaban retirar el soporte vital. Sin embargo, al día siguiente recuperó la conciencia y comenzó a hablar, una situación que, de acuerdo con el defensor, también sorprendió al equipo médico.
El estado de salud de Pike continúa siendo delicado. Su defensa informó que presenta un coágulo sanguíneo en un brazo, neumonía, dificultades para tragar y una inflamación considerable en las manos. También señaló que habla de manera limitada y permanece bajo vigilancia médica.
El anestesiólogo Joel Zivot, quien asesora al equipo legal, explicó a la BBC que Pike conserva algunos recuerdos de su estancia en el hospital, aunque aparentemente no recuerda el intento de ejecución. Según el especialista, la mujer podía identificar su nombre, pero creía encontrarse todavía en septiembre.
A raíz de lo ocurrido, el gobernador de Tennessee, Bill Lee, ordenó suspender temporalmente las ejecuciones programadas para lo que resta del año y solicitó una investigación para determinar qué ocurrió durante el procedimiento.
Mientras se desarrolla la investigación, los abogados de Pike solicitaron que su sentencia de muerte sea conmutada por cadena perpetua. El caso también ha generado cuestionamientos sobre los procedimientos empleados por el estado para llevar a cabo las ejecuciones.

