Nube embudo fué observada en el poniente de Nuevo Laredo sin tocar tierra

Nuevo Laredo, Tamaulipas.— Residentes de Nuevo Laredo captaron durante la noche del viernes una formación nubosa en el sector poniente de la ciudad, cerca del Puente Internacional III, que generó dudas entre la población sobre la posible presencia de un tornado.

De acuerdo con el análisis del material audiovisual difundido en redes sociales, el fenómeno correspondió a una nube embudo, una formación asociada a tormentas que puede constituir una etapa previa a la formación de un tornado. En este caso, la estructura no habría alcanzado el suelo, por lo que no se reportó la formación de un tornado en superficie.

¿Cómo se formó?

Las condiciones atmosféricas registradas en la región favorecieron el desarrollo de la formación. La interacción entre aire cálido cercano a la superficie y una masa de aire más frío asociada con la tormenta generó condiciones de inestabilidad.

A este escenario se sumaron vientos que presentaban diferentes direcciones y velocidades a distintas alturas de la atmósfera, una condición conocida como cizalladura del viento, que puede favorecer la rotación de las corrientes de aire dentro de algunas tormentas.

La combinación de estos factores permitió que se desarrollara una circulación que, al intensificarse dentro de la tormenta, dio lugar a la nube embudo visible en las grabaciones.

La presencia de humedad, agua y partículas suspendidas en el aire también contribuyó a que la estructura pudiera observarse con mayor claridad desde distintos puntos de Nuevo Laredo.

El fenómeno no llegó a tocar tierra

Aunque la formación generó inquietud entre algunos residentes debido a su apariencia, los reportes disponibles señalan que la nube embudo permaneció suspendida y no llegó a tocar tierra.

Por ello, no se considera que el fenómeno haya alcanzado la categoría de tornado en superficie.

Las condiciones de contraste entre temperaturas y cambios en el comportamiento del viento pueden favorecer este tipo de formaciones durante el desarrollo de tormentas, particularmente cuando una masa de aire frío avanza sobre una zona que previamente registró temperaturas elevadas.

Las imágenes compartidas por habitantes de Nuevo Laredo permitieron observar durante algunos minutos la evolución de la formación en el cielo del sector poniente, sin que se reportaran daños asociados directamente con este fenómeno.

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