Canadá evalúa escenarios de riesgo ante tensiones con Estados Unidos

OTTAWA, Canadá.— Las tensiones entre Canadá y Estados Unidos han aumentado durante los últimos meses debido a las disputas comerciales y a las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre la relación bilateral, incluida su reiterada referencia a la posibilidad de convertir a Canadá en el estado número 51 de Estados Unidos.

Aunque una intervención militar estadounidense en territorio canadiense no es considerada el escenario habitual, el gobierno de Canadá ha reconocido que contempla distintos escenarios de riesgo dentro de sus labores de seguridad nacional.

El primer ministro canadiense, Mark Carney, señaló recientemente que su gobierno ha considerado incluso escenarios extremos relacionados con una eventual acción militar estadounidense. Explicó que, ante declaraciones que cuestionan la soberanía canadiense, corresponde a las autoridades evaluar los riesgos, aunque aclaró que una intervención militar no constituye el escenario base de su gobierno.

Autoridades estadounidenses descartan una invasión

Las declaraciones de funcionarios estadounidenses también han contribuido a contextualizar la situación. El almirante Samuel Paparo, comandante del Comando Indo-Pacífico de Estados Unidos, fue cuestionado en septiembre sobre la posibilidad de recibir una orden presidencial para invadir Canadá.

Paparo calificó ese escenario como extremadamente improbable y recordó que Canadá continúa siendo un aliado cercano e indispensable de Estados Unidos. Sus declaraciones fueron realizadas durante una conferencia de jefes de Defensa celebrada en Victoria, Columbia Británica.

Días después, el gobernador de Alaska, Mike Dunleavy, también descartó públicamente la posibilidad de una incursión militar estadounidense contra Canadá. Sus declaraciones se produjeron durante un foro económico celebrado en Banff, Alberta.

La preocupación ha aumentado entre los canadienses

A pesar de estas declaraciones, distintos sondeos realizados durante 2026 han reflejado un incremento de la preocupación entre sectores de la población canadiense ante la posibilidad de un conflicto con Estados Unidos.

El debate se desarrolla en un contexto de fuertes desacuerdos comerciales. Las negociaciones entre ambos gobiernos han atravesado periodos de tensión y Canadá ha adoptado medidas arancelarias en respuesta a determinadas decisiones de Washington.

La situación también ha generado un debate sobre el futuro de la relación bilateral y sobre la necesidad de que Canadá fortalezca su capacidad económica y estratégica para reducir su dependencia de Estados Unidos.

Una relación marcada por tensiones comerciales

Pese al deterioro de la relación política, ambos países mantienen importantes vínculos económicos, comerciales y de seguridad. Canadá y Estados Unidos comparten una extensa frontera y forman parte de estructuras de cooperación militar y económica.

Carney ha señalado que Ottawa continúa dispuesto a negociar con Washington un acuerdo comercial que resulte beneficioso para ambas partes, aunque ha defendido la posición canadiense frente a las presiones de la administración Trump.

Por ahora, no existe evidencia de que Estados Unidos esté preparando una invasión militar de Canadá. Las declaraciones de funcionarios estadounidenses y canadienses muestran que el escenario ha sido analizado como un riesgo extremo, pero también que una acción militar no es presentada como una posibilidad inmediata.

El principal foco de tensión entre ambos gobiernos continúa siendo la relación comercial y las diferencias políticas derivadas de las medidas impulsadas por la administración estadounidense.

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