Argentina y Reino Unido elevan disputa por proyecto petrolero Sea Lion en las Malvinas

Buenos Aires.— La disputa entre Argentina y Reino Unido por la explotación de hidrocarburos en las islas Malvinas entró en una nueva etapa luego de que el gobierno del presidente Javier Milei iniciara un procedimiento de arbitraje internacional para intentar frenar el desarrollo del proyecto petrolero Sea Lion, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte.

El gobierno argentino informó el 28 de septiembre que comenzó el mecanismo previsto en el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar). Buenos Aires sostiene que la explotación de los recursos en el área afecta sus derechos sobre la plataforma continental y busca que se adopten medidas para impedir el avance del proyecto.

La decisión estuvo precedida por una intimación al Reino Unido para que suspendiera las actividades relacionadas con Sea Lion. Argentina estableció un plazo de 14 días y advirtió que podría solicitar medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar.

Reino Unido rechaza la posición argentina

Londres rechazó la iniciativa argentina y sostiene que las actividades económicas y de explotación de recursos en las islas se desarrollan conforme a la legislación local y al derecho internacional.

El gobierno británico señala que las Falkland Islands son un territorio británico de ultramar y sostiene que sus habitantes tienen derecho a la autodeterminación. También afirma que Argentina no tiene jurisdicción sobre las islas ni sobre las empresas que desarrollan actividades vinculadas con ellas.

La ministra británica para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, cuestionó las medidas argentinas y sostuvo que las acciones para impedir actividades económicas en las islas afectan su desarrollo y seguridad económica, de acuerdo con declaraciones difundidas por el gobierno británico.

El proyecto Sea Lion

El campo petrolero Sea Lion se localiza aproximadamente a 220 kilómetros al norte de las islas y forma parte de la Cuenca Malvinas Norte. El proyecto es desarrollado por Navitas Petroleum Development and Production Ltd. y Rockhopper Exploration Plc.

La administración de las islas informó en diciembre de 2025 que ambas empresas habían tomado la decisión final de inversión para desarrollar las primeras fases del proyecto y que el programa de desarrollo y producción había recibido las aprobaciones correspondientes de las autoridades locales.

El desarrollo contempla perforación de pozos y producción marítima. Documentos ambientales del proyecto señalan que el campo se encuentra a unos 450 metros de profundidad y que las reservas se localizan aproximadamente 2.5 kilómetros por debajo del lecho marino.

Una disputa que también involucra al derecho internacional

Argentina fundamenta su posición en sus reclamos de soberanía sobre las Malvinas y en sus derechos sobre los recursos naturales de la plataforma continental. Reino Unido, por su parte, sostiene que administra las islas desde 1833, con la interrupción del conflicto de 1982, y que Argentina no ejerce soberanía ni jurisdicción sobre el territorio.

La cuestión de soberanía permanece pendiente. La Asamblea General de la ONU reconoció en su resolución 2065 de 1965 la existencia de una disputa entre Argentina y Reino Unido y llamó a ambos gobiernos a buscar una solución pacífica mediante negociaciones.

La nueva disputa por Sea Lion añade ahora una dimensión económica y jurídica al conflicto territorial, mientras el procedimiento de arbitraje avanza y ambos gobiernos mantienen posiciones contrapuestas sobre quién tiene autoridad para autorizar la explotación de los recursos hidrocarburíferos en la zona.

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