Diócesis de Tampico revisa templos con posibles daños estructurales tras el colapso de la Iglesia de la Santa Cruz
Tampico, Tamaulipas. A casi tres años del desplome de la Iglesia de la Santa Cruz, ocurrido el 1 de octubre de 2023 en Ciudad Madero, la Diócesis de Tampico mantiene un programa de supervisión y rehabilitación en diversos templos de la zona sur de Tamaulipas para prevenir riesgos estructurales.
El obispo Margarito Salazar Cárdenas informó que, después de la tragedia que dejó personas fallecidas y decenas de lesionadas durante un bautizo colectivo, se llevó a cabo una evaluación técnica en iglesias, capillas y salones parroquiales pertenecientes a la diócesis.
Como resultado del estudio, los inmuebles fueron clasificados mediante un esquema de semáforo de riesgo —rojo, amarillo y verde— con el objetivo de identificar aquellos que requieren intervención inmediata o mantenimiento preventivo.
De acuerdo con el jerarca católico, cinco templos ya fueron reforzados estructuralmente, mientras que otros dos permanecen en proceso de rehabilitación. En los casos donde se detectó algún nivel de riesgo, las actividades religiosas fueron reubicadas temporalmente a espacios considerados seguros, como salones parroquiales u otras instalaciones.
Salazar Cárdenas explicó que la mayor parte de los templos evaluados se encuentran en semáforo verde, mientras que algunos fueron clasificados en amarillo, lo que implica la necesidad de realizar trabajos de atención sin que exista una condición de emergencia inmediata.
El obispo señaló que, por recomendación de Protección Civil, no se harán públicos los nombres de los inmuebles ubicados en las categorías de mayor riesgo, ya que permanecen restringidos mientras se desarrollan las acciones correspondientes.
Respecto al futuro de la comunidad de la Iglesia de la Santa Cruz, el sacerdote Ángel Vargas indicó que continúan en un proceso de análisis y discernimiento para determinar qué decisión se tomará sobre el templo y la reorganización de la comunidad parroquial.
El colapso de la Iglesia de la Santa Cruz se convirtió en una de las tragedias más impactantes registradas en la región, por lo que las autoridades eclesiásticas mantienen como prioridad la revisión de las condiciones de seguridad en los espacios donde diariamente se congregan cientos de fieles.

