Incendio en pozo de Pemex en Veracruz fue controlado tras 150 días; persisten dudas sobre daños ambientales
El incendio registrado en el pozo petrolero Krem-1, en el municipio de Las Choapas, Veracruz, fue controlado después de permanecer activo durante aproximadamente 150 días. Sin embargo, especialistas y organizaciones ambientales señalan que todavía existe poca información pública sobre los posibles efectos del incidente en la población y el ecosistema.
De acuerdo con una investigación de Mongabay Latam, el siniestro comenzó a principios de marzo a causa de una fuga de gas. Pemex informó que realizó acciones de monitoreo de la calidad del aire y contención de escurrimientos de hidrocarburos, aunque hasta la publicación del reporte no había proporcionado información detallada sobre los impactos ambientales.
Un análisis independiente de CartoCrítica estimó que durante el periodo del incendio se quemaron alrededor de 252 millones de metros cúbicos de gas y que unas 270 hectáreas de vegetación resultaron afectadas. El estudio también detectó incrementos de entre 20 y 25% en las concentraciones de dióxido de nitrógeno en comparación con el periodo previo al incidente.
Reportan afectaciones en comunidades
Alrededor de 29 localidades, donde habitan unas 3 mil 431 personas, se encuentran dentro de un radio de aproximadamente 10 kilómetros del pozo.
Habitantes de la zona han reportado pérdidas de cultivos y animales, además de síntomas como dolores de cabeza, mareos, náuseas y molestias respiratorias. No obstante, especialistas consultados advierten que todavía se requieren estudios médicos y ambientales para determinar científicamente qué afectaciones pueden estar relacionadas directamente con el incendio.
También existe preocupación por posibles daños en fuentes de agua, pastizales y terrenos utilizados para actividades agrícolas y ganaderas.
Piden una evaluación a largo plazo
Especialistas consideran necesario realizar estudios de suelo, agua, vegetación, fauna y salud de las comunidades para establecer el alcance de los posibles daños y determinar las acciones necesarias para la recuperación de la zona.
El análisis de CartoCrítica señala que las 270 hectáreas identificadas representan una estimación mínima, por lo que se requiere trabajo de campo para conocer con mayor precisión las condiciones del área afectada.
Con el incendio ya controlado, el principal reto será determinar el impacto ambiental y social que dejó la emergencia, así como garantizar que las comunidades cercanas cuenten con información y seguimiento sobre las condiciones de su entorno.

