Autoridades de Japón refuerzan atención a zonas afectadas por sismo mientras persisten altas temperaturas

La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, visitó este lunes la prefectura de Kumamoto, en el suroeste del país, para supervisar las labores de atención tras el sismo de magnitud 7.1 registrado la semana pasada, mientras las comunidades afectadas enfrentan una intensa ola de calor que complica las tareas de recuperación.

De acuerdo con autoridades locales, el terremoto dejó un saldo de 38 personas fallecidas y al menos 114 lesionadas. Entre las víctimas se encuentra una persona que, según los reportes preliminares, murió por un aparente golpe de calor mientras permanecía refugiada en un vehículo; otro deceso continúa bajo investigación.

Miles de habitantes continúan retirando escombros y pertenencias dañadas de sus viviendas para facilitar las labores de limpieza, al tiempo que comenzaron los trabajos para la construcción de viviendas temporales en las localidades de Uki y Hikawa. Además, algunos hoteles de la región han puesto habitaciones a disposición de personas desplazadas.

Las autoridades informaron que más de 46 mil hogares permanecen sin suministro de agua potable y que varias comunidades también enfrentan dificultades para acceder a combustible. A ello se suma una ola de calor con temperaturas cercanas a los 40 grados centígrados, lo que ha incrementado el riesgo de afectaciones relacionadas con las altas temperaturas.

Actualmente, más de 8 mil 500 personas permanecen en refugios temporales instalados en gimnasios, escuelas y centros comunitarios, mientras que otras continúan resguardándose en vehículos o en las inmediaciones de sus viviendas.

Durante su visita, la primera ministra sobrevoló las zonas afectadas y recorrió uno de los centros de evacuación habilitados con camas de cartón, divisiones y sistemas de aire acondicionado. Posteriormente sostuvo una reunión con el gobernador de Kumamoto, Takashi Kimura, quien solicitó mayor apoyo federal para mejorar las condiciones de los refugios, especialmente en materia de suministro de agua y atención médica.

Takaichi señaló que el Gobierno evaluará las necesidades de la región para implementar medidas adicionales de apoyo a la población afectada.

Paralelamente, continúa la investigación sobre la explosión ocurrida en un centro comercial de la localidad de Kashima, la cual se registró después del sismo. Representantes de la empresa Habita, que operaba una tienda dentro del inmueble, reconocieron que dos empleadas fallecidas habían recibido la instrucción de regresar al establecimiento para resguardar el dinero de las ventas, mientras las autoridades mantienen abierta la investigación para esclarecer las circunstancias del accidente.

Según el balance oficial, el terremoto destruyó alrededor de 700 viviendas y ocasionó daños en más de 11 mil 300 edificios en la prefectura de Kumamoto.

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