Unión Europea amplía facultades de misión naval para inspeccionar embarcaciones vinculadas a la flota rusa
La Unión Europea autorizó a la operación naval Atalanta realizar inspecciones y verificaciones de bandera a embarcaciones sospechosas de formar parte de la denominada “flota fantasma” rusa en el océano Índico, una medida orientada a reforzar la vigilancia del cumplimiento del derecho marítimo internacional.
La alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, informó que los Estados miembros aprobaron esta semana la ampliación de las atribuciones de la misión.
“Los Estados miembros autorizaron esta semana a la Operación Atalanta a comenzar a realizar abordajes de verificación de bandera a buques sospechosos de pertenecer a la flota en la sombra rusa”, señaló Kallas a través de redes sociales.
La operación Atalanta fue creada en 2008 con el objetivo de proteger la navegación comercial en el océano Índico frente a la piratería, especialmente en aguas cercanas a Somalia. Con esta nueva autorización, la misión también podrá intervenir en casos relacionados con embarcaciones que presuntamente operen bajo identidades o registros irregulares.
La funcionaria europea indicó además que la decisión complementa las medidas adoptadas por la misión Irini, desplegada en el mar Mediterráneo desde 2020 para supervisar el embargo de armas a Libia, combatir el contrabando de petróleo y contribuir a la seguridad marítima en la región.
Kallas confirmó que el pasado lunes la operación Irini llevó a cabo la inspección del petrolero MV South Star, una embarcación sospechosa de navegar bajo una bandera presuntamente irregular, en posible incumplimiento del derecho marítimo internacional.
De acuerdo con la alta representante, la estrategia busca reforzar la aplicación de las sanciones impuestas por la Unión Europea y limitar las operaciones marítimas que, según el bloque europeo, podrían contribuir al financiamiento de las actividades militares de Rusia.
La medida forma parte de las acciones adoptadas por la Unión Europea para fortalecer la supervisión del transporte marítimo en distintas regiones y asegurar el cumplimiento de la normativa internacional vigente.

