Estados Unidos anuncia estrategia para limitar la influencia de la Corte Penal Internacional

El Gobierno de Estados Unidos informó que pondrá en marcha una iniciativa diplomática para reducir la influencia de la Corte Penal Internacional (CPI), al considerar que algunas de sus acciones representan un riesgo para la soberanía estadounidense.

El anuncio fue realizado por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien afirmó que la administración del presidente Donald Trump buscará impedir que el tribunal tenga facultades para investigar o procesar a ciudadanos estadounidenses, particularmente integrantes de las Fuerzas Armadas.

En un mensaje difundido este lunes, Rubio señaló que la CPI fue creada para juzgar delitos graves como crímenes de guerra, genocidio y crímenes de lesa humanidad, pero aseguró que, desde la perspectiva del gobierno estadounidense, el organismo ha ampliado su actuación más allá de su propósito original.

“Estados Unidos no permitirá que la Corte Penal Internacional amenace a su personal”, expresó el funcionario.

Analizan nuevas medidas

De acuerdo con un funcionario del Departamento de Estado citado por Reuters, la estrategia contempla diversas opciones, entre ellas restricciones de viaje, revocación de visas, un posible endurecimiento de sanciones contra funcionarios de la CPI y organizaciones relacionadas, así como gestiones diplomáticas para que otros países reconsideren su permanencia en el tribunal.

El Departamento de Estado indicó que continuará evaluando todas las alternativas diplomáticas dentro de este proceso.

La postura de la Corte Penal Internacional

La portavoz de la CPI, Oriane Maillet, informó que por el momento el organismo no emitirá comentarios sobre las declaraciones realizadas por el gobierno estadounidense.

Un desacuerdo de larga data

Estados Unidos nunca ha formado parte de la Corte Penal Internacional. Diversas administraciones, entre ellas las encabezadas por George W. Bush y Donald Trump, han sostenido que el tribunal no debe ejercer jurisdicción sobre ciudadanos estadounidenses.

La Corte Penal Internacional fue creada en 2002 para investigar y juzgar crímenes de guerra, genocidio y delitos de lesa humanidad cuando los sistemas judiciales nacionales no pueden o no desean hacerlo.

Su estatuto también establece que puede conocer casos relacionados con presuntos delitos cometidos en territorio de Estados miembros, aun cuando los señalados pertenezcan a países que no forman parte del tribunal, un punto que ha sido motivo de diferencias entre Washington y la CPI durante los últimos años.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *