Testigos cuestionan versión oficial sobre muerte de mexicano durante operativo del ICE en Houston

Los migrantes que viajaban junto al mexicano Lorenzo Salgado Araujo durante el operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en Houston aseguraron que el conductor no intentó embestir a los agentes federales, como sostiene la versión oficial, de acuerdo con un reportaje publicado por The Washington Post.

Los testimonios fueron obtenidos por el abogado Hugo Balderas-Ibarra, quien entrevistó por separado a los migrantes desde el centro de detención donde permanecen bajo proceso migratorio. Según el defensor, las declaraciones coinciden en que los agentes se encontraban a los costados del vehículo cuando ocurrió el incidente.

Uno de los detenidos, José Trinidad Rojas, de 51 años, afirmó por escrito que “es imposible que digan que iban a ser atropellados… no había agentes delante ni detrás del vehículo. Estaban a los lados”. Para Balderas-Ibarra, las versiones recabadas contradicen el relato presentado por las autoridades estadounidenses.

De acuerdo con los testimonios, el grupo circulaba en una camioneta de trabajo cuando un vehículo sin distintivos comenzó a seguirlos. Posteriormente, otro automóvil les cerró el paso y, tras una maniobra de vuelta en U realizada por Lorenzo Salgado, los agentes activaron las luces de patrulla.

Los migrantes señalaron que la velocidad del vehículo era reducida, cercana a los ocho kilómetros por hora, y aseguraron que la camioneta nunca fue utilizada para intentar impactar a las unidades del ICE. Según su versión, un agente se acercó por uno de los costados del vehículo y abrió fuego poco después de ordenar que se detuvieran.

El hermano de la víctima, Víctor Salgado, declaró que el disparo alcanzó a Lorenzo en el abdomen y que posteriormente los agentes continuaron accionando sus armas desde los laterales de la camioneta. Los testigos también afirmaron que, tras detener el vehículo, Lorenzo fue sacado de la unidad y quedó tendido en el suelo mientras solicitaba ayuda.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sostiene que el agente actuó en defensa propia, al considerar que el conductor representaba un riesgo para la integridad de los oficiales durante el operativo.

Las autoridades estadounidenses reconocieron que los agentes involucrados no portaban cámaras corporales durante la intervención. El DHS informó que ese equipo será distribuido a las oficinas restantes del ICE en los próximos 60 días.

La organización Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC) informó que continúa buscando evidencia adicional para esclarecer lo ocurrido y anunció una recompensa de cinco mil dólares por información que contribuya a la investigación. De acuerdo con la asociación, las imágenes de cámaras de seguridad revisadas hasta ahora no muestran con claridad los momentos en que ocurrió el tiroteo debido a la posición de los vehículos involucrados.

El caso continúa bajo revisión y forma parte de las investigaciones que han motivado pronunciamientos del Gobierno de México, el cual ha anunciado acciones legales para solicitar el esclarecimiento de la muerte de ciudadanos mexicanos durante operativos o bajo custodia del ICE.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *