Estados Unidos solicita a su embajada en México información sobre presuntos grupos radicales de izquierda
El gobierno del presidente Donald Trump solicitó a varias embajadas estadounidenses en el extranjero, incluida la representación diplomática en México, recopilar información sobre la presencia y actividades de presuntos grupos de extrema izquierda, de acuerdo con documentos internos citados por The Washington Post.
La solicitud fue enviada mediante un cable instructivo a más de 20 sedes diplomáticas a mediados de junio, entre ellas las ubicadas en países de América Latina como México y Argentina, así como algunas naciones europeas.
El objetivo de Washington es obtener datos sobre posibles conexiones internacionales del movimiento antifascista conocido como “antifa” y otras organizaciones que la administración estadounidense considera parte de un supuesto fenómeno de “terrorismo transnacional de extrema izquierda”.
La iniciativa forma parte de una estrategia impulsada por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien convocó a ministros y representantes de más de 60 países a una reunión prevista para el próximo 16 de julio en Washington, donde se analizaría este tema.
Según la información publicada, algunas embajadas respondieron a los requerimientos de datos específicos; sin embargo, funcionarios consultados señalaron que varias representaciones no compartieron la misma evaluación de la Casa Blanca sobre el nivel de amenaza que representarían estos grupos.
La medida ha generado debate entre especialistas y funcionarios, quienes cuestionan el uso de conceptos relacionados con terrorismo para referirse a movimientos políticos o de activismo, debido a las implicaciones legales y de seguridad que podrían derivarse de esa clasificación.
Analistas internacionales también han señalado que una designación formal como organizaciones terroristas extranjeras otorgaría al gobierno estadounidense mayores facultades de vigilancia e investigación, lo que ha abierto una discusión sobre el equilibrio entre seguridad y libertades civiles.
Hasta el momento, no se ha informado públicamente sobre la participación de México en la reunión convocada por el Departamento de Estado ni sobre algún posicionamiento oficial del gobierno mexicano respecto a la solicitud de información.

