ONU alerta por grave deterioro humanitario en Al-Obeid y pide acción urgente para proteger a civiles en Sudán

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió sobre un grave deterioro en la situación de derechos humanos en la ciudad de Al-Obeid, en Sudán, donde miles de civiles enfrentan condiciones críticas debido a la intensificación del conflicto armado entre el ejército sudanés y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF).

Durante una sesión del Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, señaló que en la región se están registrando señales alarmantes que podrían derivar en una nueva crisis humanitaria de gran escala.

Según explicó, la población de Al-Obeid, capital del estado de Kordofán del Norte, lleva alrededor de 18 meses bajo condiciones similares a un asedio, enfrentando escasez severa de agua potable, ataques constantes con drones y limitaciones en el acceso a servicios básicos.

Türk informó que la ONU ha documentado múltiples violaciones graves a los derechos humanos en rutas de desplazamiento de civiles dentro de Kordofán, entre ellas ejecuciones sumarias, secuestros, tortura y violencia sexual.

El funcionario alertó que la situación presenta similitudes con lo ocurrido en El Fasher, en Darfur del Norte, donde en 2025 se registraron miles de muertes en medio de ataques y desplazamientos masivos.

“Las señales procedentes de Al-Obeid son claras y preocupantes: se está configurando una nueva catástrofe humanitaria en Sudán”, expresó Türk ante los delegados.

Por su parte, el gobierno del Reino Unido, que solicitó la sesión extraordinaria, advirtió que hasta 500 mil civiles podrían estar en riesgo de sufrir atrocidades a gran escala si continúan escalando los enfrentamientos.

La canciller británica, Yvette Cooper, señaló que la comunidad internacional debe actuar con rapidez para evitar una tragedia mayor.

En las últimas semanas, los ataques con drones han aumentado en la zona. Datos de la ONU indican que entre el 6 y el 28 de junio se registraron al menos 15 ataques en Al-Obeid y áreas cercanas, dejando un saldo de 45 civiles fallecidos y 41 heridos.

Las Fuerzas de Apoyo Rápido sostienen que sus operaciones tienen objetivos militares y han negado ataques deliberados contra la población civil, aunque organizaciones internacionales han documentado presuntos crímenes de guerra atribuidos a ambas partes del conflicto.

Entre las denuncias figuran ataques contra civiles, violencia étnica, tortura y agresiones sexuales, especialmente en regiones como Darfur.

Ante este escenario, un proyecto de resolución presentado ante el Consejo de Derechos Humanos condena la escalada de violencia en Al-Obeid y expresa profunda preocupación por el riesgo de nuevas atrocidades.

Mientras tanto, el gobierno sudanés ha solicitado mayor presión internacional para frenar el flujo de armamento hacia los grupos armados, en un conflicto que ya supera tres años y continúa agravando la crisis humanitaria en el país africano.

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