Hallazgo de explosivos en vivienda de Los Ángeles moviliza a autoridades y obliga a evacuar una zona residencial

Una operación de seguridad se desplegó en una zona residencial de Los Ángeles, California, luego de que una mujer encontrara decenas de cartuchos de dinamita en un antiguo congelador ubicado dentro de su vivienda, situación que llevó a la evacuación preventiva de vecinos mientras especialistas evaluaban el riesgo.

Los hechos ocurrieron la mañana del 3 de junio en el área de Valley Glen, al norte de Hollywood. De acuerdo con información del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD), la residente realizaba labores de limpieza en su garaje cuando descubrió alrededor de 20 cartuchos de dinamita almacenados en un viejo refrigerador.

La propietaria explicó a las autoridades que desconocía la existencia de los explosivos y señaló que el electrodoméstico permanecía en la casa desde que ella y su esposo, fallecido hace varios años, adquirieron la propiedad.

Tras recibir el reporte, elementos policiales y personal del escuadrón antibombas acudieron al lugar y establecieron un perímetro de seguridad. Como medida preventiva, varios residentes de viviendas cercanas fueron evacuados mientras se realizaban las labores de inspección.

Los especialistas determinaron que los explosivos permanecían activos y que el material hallado equivalía aproximadamente a entre 4.5 y 6.8 kilogramos de dinamita. Para reducir cualquier riesgo, los técnicos aplicaron procedimientos especializados antes de trasladar los cartuchos a un sitio seguro donde serían destruidos de manera controlada.

Las restricciones y evacuaciones fueron levantadas horas más tarde, una vez que las autoridades confirmaron que ya no existía peligro para la comunidad.

De manera preliminar, los investigadores consideran que la dinamita podría haber pertenecido al esposo de la propietaria, quien falleció en 2014 y que, según las primeras indagatorias, habría trabajado anteriormente en actividades relacionadas con la apertura y mantenimiento de caminos. Las autoridades creen que pudo haber almacenado los explosivos en el congelador pensando que las bajas temperaturas ayudarían a conservarlos de forma segura.

El caso continúa bajo investigación para determinar el origen exacto del material y confirmar que no existan más explosivos en la propiedad.

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