Investigan fuga en ducto tras derrame en el Golfo de México; separan a funcionarios de Pemex

La empresa estatal Petróleos Mexicanos confirmó que el derrame de hidrocarburos detectado desde febrero de 2026 en el Golfo de México tuvo su origen en una fuga localizada en un ducto del complejo Abkatún.

Durante una conferencia del grupo interinstitucional encargado del caso, el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, explicó que el incidente no ocurrió en una plataforma, sino en un oleoducto de 36 pulgadas que forma parte de una red de infraestructura en la zona marina.

Como parte de las acciones derivadas de la investigación, la empresa informó la separación de tres funcionarios de sus cargos mientras se determinan posibles responsabilidades. Entre ellos se encuentran el subdirector de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental, así como responsables en áreas de control marino y manejo de derrames.

Por su parte, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la República contra quien resulte responsable, informó el titular de la Secretaría de Marina.

De acuerdo con la información oficial, el derrame fue detectado el 6 de febrero mediante sobrevuelos que identificaron manchas de hidrocarburo en la superficie. Sin embargo, la localización exacta de la fuga tomó cerca de 48 horas debido a condiciones climáticas adversas y a la complejidad de la red de ductos submarinos. La reparación del punto afectado concluyó hasta el 18 de febrero.

Los efectos del incidente alcanzaron zonas costeras de Veracruz y Tabasco, lo que ha motivado la implementación de acciones de contención, así como el análisis de impactos ambientales y económicos.

Asimismo, revisiones técnicas y bitácoras operativas han señalado posibles inconsistencias en los reportes internos, incluyendo la falta de notificación oportuna sobre fallas en la integridad del ducto y la existencia de la fuga.

El gobierno federal anunció la conformación de un equipo interinstitucional para dar seguimiento al caso, además de la creación de un observatorio científico en el Golfo de México que permita monitorear este tipo de घटनos a largo plazo.

La investigación continúa en curso y, hasta el momento, no se han determinado responsabilidades penales.

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