Falta de apoyos federales trae crisis en agricultores; poca producción dispara costo del tomate en el sur
Altamira, Tamaulipas. — La escasez de tomate en diversas regiones del país ha provocado un aumento significativo en su precio, situación que beneficia momentáneamente a quienes logran cosechar, pero golpea fuertemente tanto a productores afectados como a los consumidores.
Carmelo García Gómez, ex comisariado ejidal de Maclovio Herrera y productor local, explicó que en meses recientes varios cultivos se vieron severamente dañados por una bacteria, lo que provocó la pérdida total de cosechas sembradas desde noviembre y diciembre.
“Nos cayó una bacteria y se secaron los cultivos. No tuvimos producción en estos meses”, lamentó.
Actualmente, el tomate alcanza precios elevados debido a la baja oferta en el mercado. Según el productor, las cosechas locales prácticamente han concluido y la producción activa se concentra en zonas cercanas al río, las cuales también están por terminar su ciclo. Posteriormente, el suministro dependerá de estados como San Luis Potosí, lo que reduce aún más la disponibilidad del producto a nivel nacional.
Aunque los altos precios representan una oportunidad para quienes sí lograron producir, García Gómez subrayó que la mayoría de los campesinos no se benefician, ya que han enfrentado pérdidas constantes.
“Para el productor que tiene cosecha, está bien el precio, pero para el consumidor no es negocio. Y para muchos de nosotros ha sido pura pérdida”, señaló.
El panorama se complica ante la falta de apoyos federales, situación que podría derivar en una disminución de la superficie sembrada en próximas temporadas.
“Muchos compañeros van a dejar de sembrar porque no es negocio. Estamos pierde y pierde. Necesitamos apoyos para seguir produciendo”, expresó.
Ante este escenario, los agricultores han optado por diversificar sus cultivos con hortalizas como repollo, calabaza y zanahoria, las cuales representan una alternativa para sostener sus ingresos.
Finalmente, advirtió que, de no atenderse la problemática, podría generarse una crisis alimentaria derivada de la baja producción y el abandono del campo.
“Nosotros no tenemos otra opción más que seguir trabajando la tierra, pero así está muy difícil salir adelante”, concluyó.

