Búfalos de agua utilizan aguas termales en Turquía como parte de su cuidado invernal
En la región oriental de Turquía, ganaderos locales han adoptado una práctica tradicional para proteger a sus animales durante el invierno: llevar a los búfalos de agua a bañarse en los manantiales termales de Budakli, ubicados cerca de Güroymak.
Rutina cada diez días
En medio de temperaturas bajo cero, los rebaños son conducidos a pie durante varios kilómetros hasta las pozas naturales. El baño se realiza aproximadamente cada diez días y puede prolongarse durante horas, mientras los cuidadores guían a los animales a través de la nieve.
De acuerdo con los habitantes de la zona, esta práctica ayuda a limpiar la suciedad acumulada en los establos, favorece la cicatrización de heridas y reduce el estrés físico de los búfalos, lo que contribuye a mantener la producción lechera durante la temporada invernal.
Origen de las aguas termales
Los manantiales se encuentran en un valle cercano al volcán Nemrut. El agua se calienta de forma natural por la actividad geotérmica, alcanzando temperaturas cercanas a los 40 grados Celsius antes de emerger a la superficie.
El vapor que se forma al contacto con el aire frío crea un paisaje característico que ha atraído la atención de fotógrafos y visitantes, convirtiendo el sitio en un punto de interés visual durante el invierno.
Esta práctica, transmitida por generaciones, combina el aprovechamiento de recursos naturales con el manejo tradicional del ganado en condiciones climáticas extremas.

