Polémica por presuntas infracciones sacude al curling en los Juegos Olímpicos de Invierno 2026
El torneo de curling de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026 se vio envuelto en una controversia luego de acusaciones de presuntas infracciones técnicas que pusieron bajo escrutinio a uno de los deportes que históricamente ha destacado por su cultura de confianza y autorregulación.
La situación comenzó el viernes, cuando el sueco Oskar Eriksson señaló al canadiense Marc Kennedy por un posible “doble toque”, una infracción que ocurre cuando un jugador vuelve a contactar la piedra tras haberla liberado sobre el hielo. El señalamiento derivó en un intercambio verbal que atrajo atención mediática hacia la competencia masculina.
Ante el incidente, el organismo rector del deporte, World Curling, anunció que incrementaría la supervisión en los encuentros y asignaría más oficiales para vigilar este tipo de acciones, aun cuando la competencia ya se encontraba avanzada tanto en la rama masculina como femenina.
La polémica se amplió un día después, cuando autoridades deportivas revisaron una acción similar atribuida al equipo femenino de Canadá. Esto generó un debate entre atletas y entrenadores sobre la naturaleza de este tipo de contactos, ya que varios competidores explicaron que un roce leve puede ocurrir de forma accidental en fracciones de segundo y no necesariamente implica una intención deliberada de infringir el reglamento.
El domingo, tras reuniones con federaciones nacionales y ante la inconformidad por el aumento de vigilancia, World Curling decidió ajustar su postura. Informó que los árbitros dejarían de supervisar de manera rutinaria cada lanzamiento y permanecerían disponibles únicamente a solicitud de los equipos, retomando así la práctica tradicional del deporte.
El debate ha reavivado una conversación más amplia sobre la esencia del curling, disciplina que históricamente se ha caracterizado por el “espíritu del juego”, donde los propios jugadores reconocen posibles infracciones y priorizan la integridad competitiva.
Nolan Thiessen, director general de Curling Canada, señaló que la comunidad busca cerrar la competencia respetando la tradición del deporte, que privilegia el autocontrol y la confianza mutua entre rivales.
Más allá de la controversia, el curling ha ganado mayor visibilidad en esta edición olímpica, en parte por su creciente popularidad en plataformas digitales, donde la dinámica de los equipos y la estrategia en la pista han captado la atención de nuevas audiencias.
La organización internacional indicó que continuará evaluando la aplicación del reglamento, al tiempo que procura equilibrar la transparencia en la competencia con la cultura deportiva que distingue al curling a nivel mundial.

