Trump culpa a demócratas de la muerte de manifestantes en Minnesota y les exige cooperar con la aplicación de la ley
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, responsabilizó a autoridades demócratas de Minnesota por los recientes hechos de violencia ocurridos durante manifestaciones en ese estado, tras la muerte de Alex Pretti, un enfermero de 37 años, quien falleció el sábado durante un altercado con agentes federales en Minneapolis.
A través de un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump exigió al gobernador de Minnesota, Tim Walz, y al alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, “cooperar con el gobierno federal en la aplicación de la ley”, y los acusó de fomentar la división y el desorden al no colaborar con las autoridades migratorias.
El mandatario afirmó que su victoria en las elecciones presidenciales de 2024 estuvo basada, en gran medida, en su promesa de reforzar la seguridad fronteriza y ejecutar lo que calificó como “la mayor operación de deportación masiva de criminales ilegales” en la historia del país. En ese contexto, comparó a Minnesota con estados gobernados por republicanos, como Texas, Florida y Louisiana, donde —según sus cifras— se han realizado más de 150 mil detenciones de personas indocumentadas con antecedentes penales sin que se hayan registrado protestas de gran escala.
Trump sostuvo que las denominadas “ciudades santuario”, gobernadas por demócratas, se niegan a colaborar con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), lo que, a su juicio, ha derivado en un clima de tensión y violencia. En su mensaje, vinculó estas políticas con la muerte de Pretti y con otro caso ocurrido el pasado 7 de enero, cuando Renee Good, una ciudadana estadounidense, falleció tras un incidente con un agente del ICE en la misma ciudad.
Las muertes, sumadas a los operativos migratorios y a la versión oficial de que los agentes actuaron en defensa propia —la cual ha sido cuestionada tras la difusión de videos en redes sociales—, han provocado protestas en Minneapolis y en otras ciudades del país.
El presidente reiteró su llamado a los gobernadores y alcaldes demócratas para que entreguen a las autoridades federales a personas extranjeras detenidas en cárceles estatales y locales que cuenten con órdenes de arresto o antecedentes penales, con el objetivo de proceder a su deportación. Asimismo, pidió al Congreso aprobar una ley que elimine las ciudades santuario, al considerar que estas políticas representan un obstáculo para la seguridad pública.
Hasta el momento, las autoridades estatales y locales de Minnesota no han emitido una respuesta oficial conjunta a las declaraciones del presidente, mientras continúan las investigaciones sobre los hechos ocurridos durante las manifestaciones.

