Rigoberto, el perrito que sobrevivió al abandono; ahora es parte de la familia de Tránsito Tampico
K14, también conocido como Rigoberto, es un cachorro de apenas unos meses cuya vida cambió tras ser atropellado y quedar gravemente lesionado en una de sus patas traseras. Indefenso y sin posibilidad de moverse, fue localizado en la vía pública por elementos de Tránsito Tampico, quienes decidieron intervenir para auxiliarlo.
El personal lo trasladó de urgencia a una clínica veterinaria, donde se determinó que requería reposo absoluto, cuidados constantes y un entorno seguro para su recuperación. Ese espacio lo encontró dentro de las propias instalaciones de la corporación, donde recibió alimento, atención y protección.
Desde su llegada, el cachorro se ganó el cariño del personal operativo y administrativo. Libre y sin correa, recorre las oficinas como un integrante más del equipo, y su presencia ha generado un ambiente positivo entre los ciudadanos que acuden a realizar trámites, quienes suelen detenerse a acariciarlo y jugar con él.
Rigoberto llegó a Tránsito Tampico el pasado 4 de octubre y desde entonces es cuidado de manera colectiva. Siempre cuenta con alimento, agua y atención, mientras los trabajadores se turnan para vigilar su estado de salud y sacarlo a pasear.
Semanas después de su rescate, enfrentó una nueva prueba al contraer parvovirus, enfermedad que puso en riesgo su vida. Tras varios días hospitalizado y en estado delicado, logró superar el padecimiento gracias a la atención veterinaria y al compromiso del personal.
Aunque el atropellamiento dejó una secuela permanente en su patita trasera izquierda, su carácter juguetón y sociable permanece intacto. Hoy, K14 es más que una mascota: es un símbolo de empatía, conciencia social y respeto hacia los animales en Tampico.

