Rusia lanza misil hipersónico y drones contra Ucrania tras rechazar despliegue militar europeo

Rusia lanzó la madrugada de este viernes un ataque masivo contra Ucrania que incluyó el uso de un misil hipersónico Oréshnik y decenas de drones, dejando al menos cuatro personas muertas en Kiev, de acuerdo con autoridades ucranianas. La ofensiva ocurrió pocas horas después de que Moscú reiterara su rechazo a la propuesta europea de desplegar una fuerza multinacional en territorio ucraniano tras un eventual alto el fuego.

El Ministerio de Defensa ruso informó que el misil hipersónico, con capacidad nuclear aunque presuntamente armado con una ojiva convencional, fue utilizado contra “objetivos estratégicos”. Moscú señaló que la acción respondió a un supuesto ataque con drones contra una residencia del presidente Vladimir Putin en diciembre, acusación que Ucrania ha negado. Las autoridades rusas no ofrecieron detalles adicionales sobre los blancos alcanzados.

Por su parte, funcionarios ucranianos indicaron que una instalación de infraestructura fue impactada cerca de la ciudad de Leópolis por un proyectil balístico que viajaba a velocidad hipersónica. La Fuerza Aérea de Ucrania precisó que Rusia lanzó un total de 36 misiles y 242 drones durante el ataque, de los cuales, aseguró, fueron interceptados 226 drones y 18 misiles.

En Kiev, los ataques con drones provocaron la muerte de cuatro personas y dejaron al menos 24 heridos, incluidos integrantes de los servicios de emergencia, según reportes policiales. En uno de los edificios residenciales afectados, un médico perdió la vida mientras atendía a víctimas, luego de que el inmueble fuera alcanzado por un segundo impacto. El alcalde de la capital, Vitali Klitschko, informó que varias zonas quedaron sin suministro eléctrico durante lo que describió como un ataque de gran escala.

El ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Andrii Sibiga, calificó la ofensiva como una amenaza directa para Europa y una “prueba” para la Unión Europea y la OTAN, al señalar que el ataque ocurrió cerca de sus fronteras. En ese contexto, pidió respuestas firmes de los aliados occidentales.

Del lado ruso, el gobernador de la región de Bélgorod, Viacheslav Gladkov, reportó que ataques ucranianos contra instalaciones de servicios públicos dejaron a más de medio millón de personas sin electricidad o calefacción, y a cerca de 200 mil sin agua potable.

Estos hechos se producen en un momento de intensa actividad diplomática. Mientras Ucrania y sus aliados occidentales analizan garantías de seguridad y posibles mecanismos de supervisión tras un eventual alto el fuego, Moscú ha reiterado su oposición a la presencia de tropas occidentales en Ucrania, advirtiendo que serían consideradas objetivos militares legítimos.

A casi cuatro años del inicio del conflicto, las perspectivas de un acuerdo siguen siendo inciertas. Aunque el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha señalado avances en conversaciones con Estados Unidos, líderes europeos han reconocido que una tregua aún se encuentra distante, especialmente ante la postura de Rusia y la continuidad de los ataques en pleno invierno.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *