Jamenei acusa a manifestantes de dañar al país para “complacer a Trump” en medio de protestas en Irán

El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, acusó a los manifestantes que han salido a las calles en los últimos días de “arruinar sus propias calles para hacer feliz al presidente de otro país”, en referencia a Donald Trump, en un mensaje difundido por la televisión estatal este viernes.

Las declaraciones se produjeron en un contexto de protestas que se han intensificado desde finales de diciembre, inicialmente motivadas por la crisis económica y el deterioro del nivel de vida, y que se han convertido en uno de los mayores desafíos para la República Islámica en años recientes. Las movilizaciones continuaron durante la madrugada del viernes, pese a que las autoridades bloquearon el acceso a internet y a las llamadas internacionales.

Videos difundidos por activistas antes del corte de comunicaciones mostraban a personas coreando consignas contra el gobierno en Teherán y otras ciudades, así como escenas de incendios y daños en la vía pública. La prensa estatal atribuyó los disturbios a la acción de “agentes terroristas” vinculados a Estados Unidos e Israel y reconoció que hubo víctimas, sin ofrecer cifras oficiales.

Jamenei advirtió que el Estado responderá con firmeza a las protestas, mientras simpatizantes del régimen coreaban consignas contra Estados Unidos durante su discurso. El alcance total de las manifestaciones no ha podido verificarse debido a las restricciones a la información.

Las protestas también han coincidido con llamados a la movilización realizados desde el extranjero por el príncipe heredero en el exilio, Reza Pahlavi, quien instó a los iraníes a salir a las calles y pidió apoyo internacional para restablecer las comunicaciones en el país. De acuerdo con organizaciones de derechos humanos con sede fuera de Irán, la violencia asociada a las movilizaciones ha dejado decenas de muertos y miles de detenidos.

El gobierno iraní enfrenta así una nueva ola de inconformidad social en medio de una economía debilitada por sanciones, inflación y la caída del valor de su moneda, mientras crece la tensión política tanto dentro como fuera del país.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *