Importadores de EE. UU. se preparan para solicitar reembolsos si la Corte Suprema invalida aranceles de Trump
Empresas importadoras, agentes aduanales y especialistas en comercio exterior en Estados Unidos se preparan ante un posible fallo de la Corte Suprema que podría declarar ilegales los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés).
De acuerdo con reportes, la expectativa de una resolución adversa para el gobierno aumentó tras las audiencias realizadas en noviembre, cuando jueces tanto conservadores como liberales expresaron dudas sobre si dicha ley otorgaba al Ejecutivo la facultad de imponer aranceles de este tipo. El tribunal podría pronunciarse en los próximos días, aunque no ha especificado en qué casos emitirá fallo.
En caso de que los aranceles sean anulados, las empresas prevén un complejo proceso para solicitar la devolución de los pagos ya realizados, que podrían ascender hasta 150 mil millones de dólares. Ejecutivos del sector señalan que, aun con una decisión favorable, obtener los reembolsos no sería sencillo. Jim Estill, director ejecutivo de Danby Appliances, empresa canadiense que importa productos fabricados en Asia, afirmó que recuperar los montos pagados implicaría disputas administrativas y comerciales adicionales, incluso con clientes y distribuidores.
Trump es el primer presidente en utilizar la IEEPA para imponer aranceles, una ley que históricamente se había aplicado para sanciones económicas o congelamiento de activos de países considerados adversarios de Estados Unidos. Según datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), los aranceles vinculados a esta normativa generaron alrededor de 133 mil 500 millones de dólares entre febrero y diciembre del año pasado, cifra que, con estimaciones recientes, podría acercarse a los 150 mil millones.
Mientras se espera la resolución judicial, el sector empresarial se mantiene atento a las implicaciones legales y financieras que tendría una eventual anulación de los aranceles, tanto para las finanzas públicas como para las cadenas de suministro y los consumidores en Estados Unidos.

