Indignante: el ISSSTE se queda sin luz y confirma que se cae a pedazos
Lo ocurrido la tarde de este día en el hospital del ISSSTE no solo fue una emergencia, fue una vergüenza institucional. La explosión de un transformador que dejó al hospital completamente sin energía eléctrica, obligando al traslado de al menos 12 pacientes, exponiendo vidas que debieron estar protegidas dentro de un centro de salud y no huyendo de él.
El colapso fue total. Pasillos a oscuras, equipos médicos inutilizados y un hospital incapaz de responder por sí mismo porque, según se indicó en el lugar, su planta de luz no funciona desde hace dos o tres años. Dos o tres años de abandono, de omisiones y de indiferencia que hoy pusieron en riesgo a personas enfermas.
La tragedia no fue mayor únicamente gracias a la rápida y solidaria intervención de los cuerpos de emergencia y voluntarios: Cruz Roja, Protección Civil, Dr. Pineda, Guerreros, Orduña, Cora y Orión, así como elementos de Tránsito, quienes hicieron lo que no pudo hacer la institución: responder, proteger y actuar.
Mientras las ambulancias entraban y salían, y los voluntarios se multiplicaban para auxiliar, quedaba en evidencia una realidad imposible de ocultar: el ISSSTE se está cayendo a pedazos. Infraestructura obsoleta, sistemas sin mantenimiento y una cadena de negligencias que hoy cobró factura.
No hubo lesionados de gravedad, pero el riesgo fue real. Y la pregunta es inevitable: ¿qué más tiene que pasar para que se atienda el abandono del sistema de salud? Porque hoy fueron 12 pacientes trasladados; mañana, si no se actúa, podría ser una tragedia que ya no alcance a corregirse con sirenas y buena voluntad.

