Un acto de ayuda puede significar tranquilidad y protección para quien lo recibe
Más allá de las sanciones, del tráfico y de la rigidez del reglamento vial, hay momentos que recuerdan que bajo el uniforme late un corazón humano. Así ocurrió cuando el Comandante Frausto y Ramiro Chavarría, elementos de Tránsito y Vialidad, se acercaron para ayudar a cruzar con seguridad la calle Sexta a una mujer de la tercera edad.
Su gesto, simple pero poderoso demuestra que la labor de un agente vial no solo es dirigir el tránsito o aplicar infracciones, sino también velar por los ciudadanos que necesitan apoyo y acompañamiento.
Cabe resaltar que el director de Tránsito y Vialidad, José Luis García Castillo, ha reiterado a su personal la importancia de actuar siempre con empatía, recordando que antes que autoridad, son seres humanos, y que un acto de ayuda puede significar tranquilidad y protección para quien lo recibe.
El ejemplo de Frausto y Chavarría es un recordatorio de que la verdadera vocación de servicio se demuestra con acciones concretas y humanas, esas que construyen confianza y acercan a la comunidad con sus autoridades.

