Gobierno de Trump destinó 850 mil dólares en horas extra para revisión de archivos Epstein
Nueva documentación interna del FBI, obtenida por el periodista Jason Leopold de Bloomberg mediante la Ley de Libertad de Información (FOIA), revela que la administración del presidente Donald Trump destinó 850 mil dólares en horas extra para que agentes federales aceleraran la revisión y redacción de los archivos relacionados con Jeffrey Epstein.
Según los reportes difundidos por Bloomberg y otros medios internacionales, el gasto formó parte de un esfuerzo interno denominado “Proyecto Especial de Redacción”, una operación diseñada para procesar y preparar los documentos para su divulgación pública. La publicación de estos archivos había sido impulsada meses antes por un voto casi unánime tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado.
Un despliegue extraordinario de personal
Los documentos obtenidos muestran que, en marzo, aproximadamente 1,000 agentes especiales del FBI fueron movilizados para apoyar al equipo de FOIA en el Complejo Central de Registros del FBI en Winchester, Virginia. La operación fue supervisada por el entonces director del FBI, Kash Patel.
El personal recibió capacitación específica sobre protocolos de redacción, incluyendo materiales audiovisuales y presentaciones internas. Su labor consistió en revisar imágenes, videos de vigilancia, fotografías de órdenes de cateo y otros materiales sensibles, con el objetivo de proteger información personal de víctimas y terceros.
Entre enero y julio, el FBI registró 4,737 horas extra relacionadas con este proceso, y más del 70% se concentró en marzo, el periodo de mayor actividad para preparar los archivos previo a su publicación.
Transparencia y supervisión interna
Correos electrónicos internos incluidos en la documentación revelan discusiones sobre los criterios de redacción, la digitalización de archivos y el compromiso institucional con la transparencia. La revisión abarcó materiales variados y de alto volumen, lo que implicó una coordinación entre divisiones como contrainteligencia y operaciones internacionales.
El esfuerzo ha generado interés debido al contexto político que rodea la divulgación de los documentos, así como a las especulaciones públicas sobre los nombres que podrían aparecer o no en los archivos revisados. Hasta el momento, las autoridades federales han insistido en que el proceso se apega a los lineamientos legales para proteger información sensible.

