Cometa interestelar 3I/ATLAS podría tener un acercamiento excepcional con Júpiter en 2026, señala estudio preliminar

Astrónomos de distintos países han seguido desde mediados de 2025 al cometa interestelar 3I/ATLAS, el tercer objeto conocido proveniente de fuera de nuestro sistema solar. Aunque aún existe incertidumbre sobre su origen exacto, un nuevo estudio prepublicado analizó su trayectoria futura y sugiere que el cometa podría experimentar un encuentro muy cercano con Júpiter en marzo de 2026.

Un objeto interestelar en tránsito por el Sistema Solar

Detectado en 2025, 3I/ATLAS se convirtió en un objeto de interés inmediato para la comunidad científica debido a su alta velocidad y su órbita hiperbolizada, ambas características típicas de cuerpos que no pertenecen a nuestro sistema.

El estudio más reciente indica que su trayectoria lo llevaría a pasar cerca de la zona de influencia gravitacional de Júpiter, conocida como radio de Hill, una región donde el planeta ejerce una fuerte atracción. Según la investigación, la posible aproximación sería tan cercana que podría alterar de manera importante la ruta de salida del cometa antes de que abandone definitivamente el sistema solar.

Aproximación prevista para el 16 de marzo de 2026

Los modelos matemáticos utilizados por los investigadores consideran diversas simulaciones para estimar la interacción entre ATLAS y los planetas cercanos. Aunque el equipo advierte que se trata de proyecciones con márgenes de error, el escenario más probable sitúa el encuentro para el 16 de marzo de 2026.

Los astrónomos señalan que no solo la gravedad influye en la trayectoria del cometa: factores como la desgasificación —pérdida de material debido al calor solar— y la presión de radiación también pueden modificar su movimiento.

Efecto de Marte y Júpiter

El estudio apunta a que tanto Marte como Júpiter ejercerán algún grado de perturbación sobre el objeto; sin embargo, la proximidad con el radio de Hill jupiteriano sugiere que el gigante gaseoso tendrá la influencia dominante.

Hasta el momento, los investigadores no pronostican riesgos para la Tierra ni para otros planetas, y enfatizan que se trata de un fenómeno astronómico de gran valor científico más que de una amenaza.

Una oportunidad de observación desde la Tierra

Aunque aún se requieren más observaciones para refinar los cálculos, el equipo estima que el mejor periodo para observar 3I/ATLAS desde nuestro planeta será entre el 9 y el 22 de marzo de 2026, cuando se encuentre más cerca de Júpiter.

Los científicos anticipan que este podría ser el último momento en que el cometa sea visible antes de su salida definitiva del sistema solar hacia la constelación de Géminis.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *