Escuelas de Chicago emiten alertas a padres migrantes ante operativos del ICE
Las autoridades educativas de Chicago, Illinois, han emitido alertas preventivas a familias migrantes, especialmente latinas, luego de reportarse la presencia de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en las inmediaciones de algunos planteles escolares y zonas residenciales.
De acuerdo con testimonios de residentes, las redadas no solo se concentran en barrios de alta población migrante, sino también en suburbios donde se han registrado arrestos fuera de escuelas. Padres de familia han manifestado su preocupación y piden que se garantice la seguridad de los estudiantes dentro y fuera de los planteles.
Escuelas piden precaución y ofrecen alternativas de seguridad
Berenice Andrade, una madre migrante que vive en el área junto a su esposo y tres hijas, señaló que las escuelas enviaron comunicados recomendando a los padres identificar a un contacto de emergencia que pueda recoger a los niños, en caso de que los tutores prefieran no salir de casa.
“Mandaron un comunicado diciendo que si teníamos un contacto de emergencia que pudiera ir por ellos, lo hiciéramos, porque hubo arrestos afuera de las escuelas”, relató Andrade.
La mujer explicó que, según la información compartida por las autoridades escolares, los autobuses escolares se consideran espacios seguros, ya que el personal educativo no permite que los agentes del ICE suban a las unidades.
Vecinos se organizan ante el miedo
Ante el temor, un grupo de conductores latinos ha formado una patrulla comunitaria que vigila los vecindarios durante la madrugada y utiliza redes sociales para alertar sobre la posible presencia de agentes migratorios.
Estos voluntarios también ayudan a trasladar a los hijos de familias migrantes a las escuelas, para reducir el riesgo de detenciones en los trayectos.
“Hay mucha gente que está ayudando. En mi caso, la mamá de una amiga me ofreció llevar a mis niñas a la escuela y traerlas de regreso, porque salir me pone en riesgo”, compartió Berenice.
Crece la incertidumbre entre las familias
La situación ha generado miedo y tensión entre los migrantes, muchos de los cuales aseguran que su única opción sería regresar a sus países si fueran deportados, aunque reconocen que la decisión sería dolorosa.
“Solo que me deportaran me vería obligada a irme, pero si las cosas siguen peor, sería lo último que haría. Aquí también la situación está difícil”, expresó Andrade.
Organizaciones locales y defensores de derechos humanos han pedido a las autoridades estadounidenses garantizar la seguridad en las escuelas y evitar que los menores sean afectados por los operativos migratorios. Mientras tanto, las comunidades migrantes continúan buscando redes de apoyo y estrategias colectivas para enfrentar la incertidumbre.

