Indignación en Chicago: denuncian brutalidad de agentes de la Patrulla Fronteriza contra ciudadano estadounidense de 67 años
Chicago, EE. UU. — Un operativo de la Patrulla Fronteriza en el vecindario de Old Irving Park terminó en controversia tras la difusión de un video en el que se observa a agentes federales someter violentamente a un hombre de 67 años, ciudadano estadounidense, frente a vecinos y niños que participaban en un desfile de Halloween.
De acuerdo con el club de corredores DWRunning, al que pertenece la víctima, el hombre regresaba de una carrera en equipo cuando fue interceptado por agentes fuertemente armados. Según el comunicado del grupo, los oficiales lo sacaron por la fuerza de su automóvil, lo tiraron al suelo y se arrodillaron sobre él, rompiéndole seis costillas y causándole una hemorragia interna.
“Es aterrador y tiene que acabar. Debemos seguir denunciando estas injusticias y defendiendo a quienes no pueden defenderse por sí mismos”, expresó el club en sus redes sociales. El grupo aseguró que el atleta se encuentra estable, “tan bien como cabe esperar”.
Operativo en un vecindario residencial
El incidente ocurrió el sábado 25 de octubre durante una redada migratoria federal en la zona norte de Chicago, donde —según testigos— los agentes interrumpieron un desfile infantil de Halloween y lanzaron gas lacrimógeno sin previo aviso.
Videos obtenidos por ABC News muestran a varios agentes abordando a personas en plena vía pública, mientras vecinos, algunos con niños disfrazados, observaban alarmados. En una de las grabaciones, un residente identificado como Carlos Rodríguez grita: “¡Están matando de miedo a nuestros hijos!”.
“Jamás pensé que algo así pasaría en mi vecindario”, añadió Rodríguez, visiblemente afectado.
Versión oficial y señalamientos judiciales
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) confirmó que la Patrulla Fronteriza participó en el operativo, en el que —según su versión— se detuvo a “un extranjero ilegal con antecedentes por agresión”. La vocera adjunta Tricia McLaughlin aseguró que los agentes fueron “rodeados y atacados por agitadores”, lo que habría justificado el uso de “medidas antidisturbios”.
Sin embargo, documentos judiciales revisados por The Independent presentan una versión distinta. Una demanda presentada por el Chicago Headline Club, sección local de la Sociedad de Periodistas Profesionales, sostiene que los agentes actuaron sin identificación visible, lanzaron gas lacrimógeno sin advertencia y agredieron a vecinos no violentos.
El texto afirma que los oficiales “violaron una orden judicial” que limita el uso de tácticas agresivas en operaciones federales dentro de la ciudad y que exige portar cámaras corporales.
La jueza Sara Ellis, del Distrito Norte de Illinois, ordenó al comandante de la Patrulla Fronteriza Greg Bovino, responsable de la llamada Operación Blitz Midway, comparecer diariamente ante el tribunal tras las acusaciones de uso excesivo de fuerza.
Bovino defendió las acciones de sus agentes, argumentando que “no existen zonas de santuario en Chicago ni en ningún otro lugar de Estados Unidos” y calificó las medidas empleadas como “necesarias para controlar disturbios”.
Reacciones y debate público
El caso ha reavivado el debate sobre las tácticas de las agencias federales de inmigración y el impacto de los operativos en comunidades urbanas. Diversos grupos de derechos civiles han exigido una investigación independiente, argumentando que el uso de la fuerza contra ciudadanos estadounidenses en contextos no violentos vulnera los derechos constitucionales.
Mientras tanto, el club DWRunning agradeció el apoyo recibido y reiteró su llamado a la rendición de cuentas:
“Esto no puede seguir ocurriendo. Queremos justicia, no solo por nuestro compañero, sino por todos los que son víctimas del exceso de fuerza”.
El Departamento de Justicia no ha emitido declaraciones adicionales, y la investigación federal sobre el incidente continúa abierta.

