El objeto interestelar 3I/ATLAS muestra un movimiento inesperado y desconcierta a la comunidad científica
El cometa 3I/ATLAS, uno de los pocos objetos interestelares detectados hasta ahora, ha sorprendido nuevamente a los astrónomos luego de que el telescopio Keck, ubicado en Hawái, registrara un comportamiento inusual en su trayectoria frente al Sol.
De acuerdo con los datos más recientes, el cometa se desplazó más de 1.1 millones de kilómetros por delante de la posición prevista por el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA. Este cambio, descrito como una aceleración no explicada, ha generado un amplio debate entre los expertos, quienes buscan determinar qué tipo de fenómeno podría estar afectando su movimiento.
Aunque los científicos no descartan errores en las mediciones o posibles variaciones naturales en la liberación de gases del cometa, también señalan que la magnitud del desplazamiento y su velocidad lateral —de unos 4 kilómetros por segundo— no corresponden a los patrones habituales observados en este tipo de cuerpos celestes.
El telescopio también detectó un cambio en el brillo del 3I/ATLAS, que se ha mostrado más tenue de lo esperado, además de reflejos y tonalidades de luz poco comunes. Estas variaciones podrían estar relacionadas con su composición o con la interacción de materiales desconocidos.
El 3I/ATLAS fue descubierto en 2020 y ha sido objeto de constante observación debido a su procedencia fuera del sistema solar. Su comportamiento ha permitido a la comunidad científica estudiar cómo los cuerpos interestelares se comportan al atravesar la órbita del Sol.
Los astrónomos esperan una nueva ventana de observación el 3 de noviembre, cuando el cometa vuelva a ser visible después de pasar detrás del Sol. En ese momento se confirmará si el objeto continúa desviándose de su trayectoria original.
De persistir la anomalía, los investigadores advierten que podría tratarse de un fenómeno físico poco comprendido o de una interacción aún no identificada en el espacio interestelar, lo que abriría nuevas preguntas sobre la dinámica y composición de estos visitantes cósmicos.
La NASA y otros observatorios internacionales continuarán monitoreando al 3I/ATLAS en los próximos días para recopilar más datos y ofrecer una explicación basada en evidencia científica.

